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Sábado 24 de octubre de 2026

Bots que reservan en segundos dejan sin canchas de tenis a los londinenses

Aplicaciones automáticas ocupan los turnos de las 1.400 canchas públicas de Londres apenas se habilitan. Los municipios intentan frenarlas, pero los servicios siguen funcionando.

Redacción

· 3 min de lectura

Bots que reservan en segundos dejan sin canchas de tenis a los londinenses
Imagen · Financial Times

Conseguir una cancha pública de tenis en Londres se volvió una carrera contra el software. Los llamados sniper bots (programas que se quedan con bienes o servicios escasos en cuanto están disponibles) rastrean el sitio oficial de reservas, Clubspark, y toman los turnos apenas se publican.

El Financial Times hizo una prueba: todos los turnos de las 19 en Clissold Park, en Hackney, desaparecieron del sitio en alrededor de un minuto desde que se abrieron las reservas. Racket Club, una aplicación con bots, consiguió uno en nueve segundos.

Cómo funcionan

Jonathan Balls, ingeniero de software de 30 años, creó Racket Club en agosto de 2025, harto de no poder reservar. El usuario elige cancha y horario por adelantado y la app hace la reserva cuando el turno se libera. Cobra 1 libra por reserva. "La gente común espera a que el reloj marque las 8 y hace clic en el momento exacto. Nosotros enviamos el pedido en milisegundos", dijo. Otro servicio, CourtBooker, permite programar reservas mandando un mensaje por Telegram.

El productor de televisión Robert Neil contó que juega casi todos los fines de semana a las 7 de la mañana, porque conseguir un horario más cómodo es "imposible" salvo que uno se quede despierto hasta medianoche una semana antes, "como para las entradas de Glastonbury".

La demanda y los datos

Según Sport England, la cantidad de adultos que juegan al tenis al menos dos veces por mes en Inglaterra subió cerca de 40% respecto de antes de la pandemia. AnyCourt, una app que monitorea la disponibilidad, calculó que entre julio y septiembre se reservó cerca del 94% de las horas pico en seis de los predios más concurridos, entre ellos Clapham Common y Highbury Fields. Incluso cuando alguien cancelaba, el 40% de los turnos se ocupaba en media hora. Su fundador, Connor McGuile, sostuvo que nadie logra eso refrescando la página a mano.

Shonal Kapoor, que organiza un grupo social de tenis, dijo que tiene amigos que programaron sus propios bots para conseguir canchas céntricas en horario pico, "con distinto grado de éxito".

La respuesta de los municipios

Los concejos, dueños de las canchas, buscan garantizar el acceso amplio. Vanessa Threadgold, concejala de Parques y Recreación de Southwark, dijo que el aumento de la actividad de bots genera un "terreno de juego injusto". Southwark prohibió bots, herramientas de scraping "y tecnologías similares" en su sitio de reservas para 29 canchas, y el All England Club hizo lo mismo en su centro público de Raynes Park. Aun así, esta semana las canchas de ambos lugares seguían reservables mediante Racket Club.

Clubspark afirmó que "aumentó significativamente" la vigilancia técnica en los últimos meses: rastrea a presuntos usuarios de bots por direcciones IP y cuentas bancarias y los denuncia por fraude.

Balls dijo no saber que Racket Club infringía las condiciones de uso de Southwark ni que municipios y plataformas endurecían los controles. "El futuro va a estar muy lleno de bots… no sé qué pueden hacer los concejos", afirmó, y sugirió que desarrolladores como él terminarían vendiéndoles una solución.

Otras ciudades

Londres no es la primera. San Francisco cambió su sistema de reservas en 2024 para combatir los bots, pero los desarrolladores crearon nuevas herramientas. Hong Kong bloqueó el año pasado más de 5 millones de intentos sospechosos de ingreso a su sistema público de reservas deportivas y este año instauró una suspensión de un año para quienes usen software automático.

Una carrera desigual

Las prohibiciones formales no alcanzaron por ahora: las canchas de Southwark siguen disponibles para el bot pese al veto. La experiencia de San Francisco sugiere que cambiar la plataforma solo abre otra ronda. Queda por ver si las sanciones al estilo de Hong Kong o las denuncias por fraude de Clubspark resultan más eficaces, y si la demanda creciente deja margen para un sistema de asignación que no premie la velocidad.

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