Brasil define entre Lula y Flavio Bolsonaro en un balotaje empatado
Según Datafolha, los dos candidatos están igualados en 50% a días de la segunda vuelta. Detrás de la disputa interna aparece la pulseada entre Estados Unidos y China por soja, litio, 5G y la Amazonia.

El balotaje brasileño entre Luiz Inácio Lula da Silva y Flavio Bolsonaro llega con un empate técnico. El sondeo de Datafolha del 22 de octubre, el instituto más reconocido del país, ubica a ambos en 50% de los votos. Según la lectura del diario italiano Libero, la elección excede lo local y es otro capítulo de la rivalidad entre Washington y Pekín.
Un país que ningún bloque puede ignorar
Brasil es la décima economía del mundo y concentra el 50% del PBI sudamericano. Es el primer exportador global de soja, café, jugo de naranja, azúcar y carne vacuna, tiene el 12% del agua dulce del planeta y custodia la Amazonia. Quien gobierna en Brasilia, sostiene la fuente, orienta al Mercosur, a los BRICS y buena parte del equilibrio del hemisferio sur.
Los dos candidatos
Flavio Bolsonaro, hijo de Jair, es senador por Río, tiene 44 años, es ingeniero y ex oficial. Se lo describe como más presentable y menos histriónico que su padre, con la misma base: militares, agronegocio, iglesias evangélicas y alineamiento con la derecha estadounidense, con vínculos con la CPAC y el entorno de Steve Bannon.
Su programa prevé revisar los contratos de 5G para excluir a Huawei, aplicar aranceles a los autos eléctricos chinos de BYD, conceder a capitales estadounidenses y canadienses el litio del Valle del Jequitinhonha y el niobio, probablemente salir del proyecto de moneda común de los BRICS y privatizar Petrobras. A cambio, Washington ofrecería el ingreso a la OCDE, el estatus de aliado extra-OTAN y cooperación en seguridad.
Lula tiene 80 años y mantiene el perfil opuesto. China es desde 2009 su primer socio comercial: compra el 31% de lo que Brasil exporta, contra 11% de Estados Unidos. Su gobierno abrió la puerta a Huawei, cedió a BYD la ex fábrica de Ford en Bahía —la mayor inversión china en el sector automotor de América Latina— y pidió superar el dólar en el comercio de los BRICS.
Seguridad, economía y Amazonia
Según el reporte, los temas decisivos son la seguridad y la inflación. Flavio basó su campaña en la guerra contra las facciones criminales de Río y San Pablo, la baja de la edad de imputabilidad, mayores dificultades para las excarcelaciones y una ampliación de la legítima defensa. Lula propone integrar a las policías y sostener programas sociales en las favelas, y es presentado por sus rivales como garantista.
En economía, Flavio promete una flat tax de 20%, desregulación del agronegocio y el fin de las moratorias ambientales. Lula defiende un Bolsa Familia ampliado, aumentos reales del salario mínimo y una reindustrialización conducida por el Estado.
La Amazonia, que abarca el 49% del territorio y guarda niobio, potasio, oro y tierras aptas para la soja, es el punto donde el esquema se complica. Lula la usó para obtener fondos y legitimidad, con una reducción de 50% de la deforestación. Flavio quiere abrir el 10% de las tierras indígenas a la minería y el agronegocio. Estados Unidos, según el análisis, ofrece recursos como los 500 millones para el Fondo Amazonia a cambio de que Brasil no entregue tierras raras y litio a China ni permita que Huawei acceda a los datos satelitales de monitoreo.
Una lectura
Con una diferencia que puede resolverse por un puñado de votos, el resultado definirá algo más que un gobierno. Queda abierto cuánto pesa la agenda geopolítica en el votante, que, como señala el análisis, decide pensando en el precio de la picaña más que en Xi Jinping. Habrá que seguir si el ganador, con el margen mínimo que anticipa la encuesta, puede sostener giros tan marcados en comercio, minería y ambiente.