La FDP de Fráncfort votará propuestas de la AfD si las considera razonables
La asamblea de afiliados liberales aprobó por amplia mayoría una resolución que declara fracasado el "cordón sanitario" y rechaza negar cargos parlamentarios a fuerzas por principio.

La filial de Fráncfort del Partido Liberal Democrático (FDP) resolvió que, en adelante, apoyará propuestas de la ultraderechista AfD cuando, "después de un examen cuidadoso", se ajusten a sus ideas libertarias y de Estado de derecho. La resolución se aprobó el sábado en la asamblea de afiliados, con solo media docena de votos en contra entre unos 90 presentes. Según el texto, la Brandmauer (el "cordón sanitario" político que los demás partidos alemanes mantienen frente a la AfD) "se demostró errónea" como estrategia.
Qué establece la resolución
El partido tampoco permitirá que la conducta de voto de otras bancadas influya en sus propias mociones. Además, considera injustificado y contraproducente negar "por principio" funciones parlamentarias a determinadas fracciones. Para presidencias de parlamentos y de comisiones, dice que serán decisivas la "idoneidad concreta y confiabilidad de la persona propuesta". Rige, aclara, el derecho constitucional al libre ejercicio del mandato de cada legislador.
La FDP admite que podría sacar adelante mociones propias, si hiciera falta, con "votos de los márgenes políticos". Rechaza los "juegos tácticos" en torno a un proceso de ilegalización de la AfD: lo considera hoy sin perspectivas jurídicas y poco útil, y sostiene que hay que convencer a los votantes de las ventajas de la democracia liberal. Quiere llevar la moción al próximo congreso estatal de la FDP de Hesse.
Las posiciones
El presidente local reelegido, Frank Maiwald, dijo que el texto describe una obviedad, aunque había necesidad de explicar la postura a afiliados y votantes, y que algunos nuevos integrantes de consejos barriales no sabían cómo actuar. Afirmó que no es "una verdadera redefinición" y que sigue la línea del partido nacional y de su titular, Wolfgang Kubicki. Para Maiwald, el cordón abarca los valores de la democracia parlamentaria, desde la orientación occidental en política exterior hasta la libertad empresarial y la protección de minorías: "Quien no los comparte, está fuera del centro democrático". No toda posición de la AfD sería por eso falsa, y el voto no debe depender de si una propuesta solo logra mayoría con ella.
La moción unió una iniciativa de la directiva con otra de Hans-Joachim Otto, exsecretario de Estado en el Ministerio de Economía. "Tenemos que debatir con la AfD en los contenidos y no esconderla detrás de un cordón sanitario", dijo, y añadió que así la AfD no tiene que justificarse y se debe romper su "culto a la victimización". Otto vio además una oportunidad para que la FDP salga fortalecida de su crisis, porque tendría un rasgo distintivo: según él, SPD y Verdes elevan el cordón porque les garantiza participar en gobiernos, y la CDU está dividida.
Maria-Christina Nimmerfroh no compartió ese optimismo. Preguntó quién se interesa por la posición hacia la AfD de un partido que no está en muchos parlamentos estatales ni en el Bundestag. Aceptó que el debate de fondo es correcto, pero dijo que "los extremistas no tienen interés en una buena solución", que buscan exhibir y desacreditar al parlamentarismo y que recurren a campañas de desinformación. "Necesitamos una estrategia para quienes no juegan limpio", afirmó.
Cambios en la conducción
Al comienzo de la sesión, Maiwald fue ratificado con el 87,1% de los 93 votos emitidos, frente al 75% con que había sido elegido en 2025 como sucesor del actual presidente estatal, Thorsten Lieb. El jefe de bancada en el Römer, Sebastian Papke, no volvió a postularse como vicepresidente; lo reemplaza Dominik Rauth, que trabaja en la secretaría de Economía municipal y acompaña a Stephanie Wüst y Sven-Erik Holm como adjuntos.
Una lectura
La resolución es local, pero toca una discusión central de la política alemana: si aislar a la AfD la debilita o la victimiza. Maiwald la presenta como continuidad con Kubicki; queda por ver si la dirección nacional y el congreso de Hesse la adoptan, y cómo conviven el criterio de "examen cuidadoso" con la posibilidad de apoyarse en votos de los extremos. La objeción de Nimmerfroh, que apunta a la lógica de actores que no buscan acuerdos, quedó sin respuesta explícita en la resolución.
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