Votó siempre a Trump, pero el cáncer y las deudas médicas cambiaron su voto en Texas
Cindy Banda, madre soltera de McAllen, emitió su primer voto demócrata. El costo de la salud pesa cada vez más en la campaña de cara a las elecciones legislativas del 3 de noviembre.
Cindy Banda, de 46 años, votó a Donald Trump en 2016, 2020 y 2024, motivada por su rechazo al aborto. Este año, después de un cáncer de mama y de más de 25.000 dólares en gastos médicos, emitió un voto anticipado por el demócrata James Talarico para el Senado de Estados Unidos. "¡¡Nunca voté demócrata antes de hoy!!", escribió en un mensaje de texto.
Banda vive en McAllen, Texas, sobre la frontera con México. Hace un año le extirparon la mama derecha en un centro oncológico de Houston. Es madre soltera: tiene a su cargo a tres hijos propios y a otros tres que recibió tras la muerte de su hermana.
Las cuentas de una enfermedad
Según relató, sostener la casa exige unos 7.000 dólares mensuales entre servicios, hipoteca, cuotas del auto y comida. Aun con el seguro de su trabajo, las cirugías, la quimioterapia y la radiación sumaron más de 25.000 dólares que sigue pagando, lo que la ubica entre las decenas de millones de estadounidenses con deuda médica.
Pasó un año de licencia por enfermedad en su empleo de venta de internet y no cobraba comisiones desde octubre del año pasado. Volvió a trabajar puerta a puerta para cubrir gastos: solo una cuota del auto es de 1.300 dólares. Su cirugía de reconstrucción podría programarse a principios del año próximo; ella esperaba diciembre porque ya cubrió su deducible, que en enero volvería a ser de 7.500 dólares.
Además arrancó un medicamento que cuesta 16.000 dólares por mes y que el seguro reduce a 500.
Se sostuvo con ayuda: el padre de su hija de 9 años paga una niñera por 400 dólares semanales, su propio padre le envía dinero, excompañeros del secundario vendieron comida para juntarle fondos y dos campañas de GoFundMe reunieron casi 30.000 dólares. También alquiló la casa de su hermana y puso la suya en suspensión de pagos.
Del voto antiaborto al voto por los costos
Banda votó a Trump en 2016, consideró estable su primer mandato y lo repitió en 2020. Con Joe Biden, la inflación y el final de la pandemia le parecieron un caos, y en 2024 volvió a elegirlo. Dos años después, dijo, no encontró alivio en los precios.
Talarico, estudiante de seminario presbiteriano, visitó una de sus colectas y habló de su diabetes y de su trabajo en la Legislatura texana para bajar el precio de la insulina. "Imagínense si puede hacer eso con el cáncer", dijo ella. Talarico propone que todos los estadounidenses puedan sumarse a Medicare. Su rival republicano, el fiscal general estatal Ken Paxton, planteó una deducción impositiva de 25.000 dólares para gastos médicos de bolsillo.
Talarico también apoya una ley que garantice el acceso al aborto en todo el país, algo que Banda votó en contra durante años. "Porque es lo que estoy viviendo", explicó sobre su cambio de prioridades.
El clima de la elección
Según una encuesta de Fox News de septiembre, cerca de la mitad de los votantes registrados considera que los costos de salud son un problema grave para su familia, frente a poco más de un tercio hace cuatro años. Un sondeo de AP-NORC del mismo mes indica que los votantes confían casi el doble en los demócratas que en los republicanos para manejar el tema. Esa frustración, sumada a la preocupación por los precios, erosionó el apoyo a Trump y al Partido Republicano.
Banda conocerá el día de la elección si el cáncer está en remisión o si se extendió a otros órganos.
Una lectura
El caso de Banda es una sola historia, no una tendencia medible, pero ilustra lo que reflejan las encuestas: para parte del electorado, los costos médicos pueden competir con temas identitarios que antes ordenaban el voto. Queda abierto cuánta gente hará el mismo cálculo en las urnas y si ese desplazamiento alcanza para mover resultados en Texas y en la disputa por el control del Congreso.