Casi 1.000 detenidos en Francia en una nueva jornada de protestas
Con 70.000 policías desplegados, las marchas por salarios, educación y costo de vida dejaron choques en varias ciudades francesas. También hubo incidentes en Bruselas, Tirana y Milán.
Casi 1.000 personas fueron detenidas el sábado 24 de octubre de 2026 durante las protestas en Francia, según el ministro del Interior, Laurent Nuñez, quien anticipó que la cifra seguirá subiendo. Las marchas llegaron una semana después de los disturbios violentos del fin de semana anterior, y el Ministerio del Interior desplegó unos 70.000 efectivos para evitar hechos de violencia y saqueos.
Una jornada con cifras dispares
Las estimaciones de asistencia difieren. El Ministerio del Interior habló de 410.000 manifestantes en todo el país; el sindicato CGT, de casi 800.000. En París, la policía calculó unas 110.000 personas. Hasta las 13, el Ministerio había contabilizado 35.000 manifestantes en el país, frente a 60.000 a la misma hora de la semana anterior.
Nuñez sostuvo que las columnas autorizadas transcurrieron "bien" y que después las fuerzas de seguridad enfrentaron "un nivel de violencia extremadamente elevado" de "militantes de la extrema izquierda". Hubo choques en París, Marseille, Toulouse y Niza. La policía usó gases lacrimógenos en Lille, Lyon y Toulouse y, al final de la marcha parisina, también gases y cañones de agua.
Un recorrido cambiado y críticas
En París, por razones de seguridad, la marcha fue por el límite sudeste de la ciudad, de la Porte d'Italie a la Porte de Vincennes, lejos de los comercios de lujo. La enfermera Soumaya Abed, de 58 años, dijo a la agencia AP que participa en protestas desde hace más de 30 años y que nunca vio una marcha partir de ese punto. "Usan los hechos de la semana pasada como pretexto para silenciar a los manifestantes", afirmó.
Las protestas reclaman más fondos para escuelas y contra el aumento del costo de vida. Grupos estudiantiles presentaron un plan de diez puntos con 250.000 plazas universitarias adicionales, el fin de la selección por el sistema nacional Parcoursup, más docentes, reparaciones edilicias y un aumento de 200 euros en la ayuda mensual a estudiantes. Además, la extrema derecha francesa realizaba un congreso en Orléans, donde también se esperaban manifestaciones.
Incidentes en otros países
En Bruselas, la policía belga usó gases lacrimógenos y spray de pimienta contra cientos de manifestantes, en su mayoría jóvenes, que pedían mejores condiciones y más fondos para la educación. Acusaron a los agentes de violencia desproporcionada. Según testigos citados por Reuters, un agente golpeó a un manifestante caído. La protesta fue más pequeña y menos violenta que la de la semana previa.
En Italia, miles de personas marcharon en varias ciudades por el costo de vida, los precios de los combustibles y el aumento del gasto militar. En Milán, escenario de graves disturbios el fin de semana anterior, la policía frenó la columna con bastones y muchos comercios de lujo estaban blindados.
En Tirana, la policía respondió con gases, cañones de agua y balas de goma a manifestantes que arrojaron piedras e incendiaron la entrada del Ministerio de Agricultura. Las protestas, lideradas por estudiantes, denuncian presunta corrupción, falta de empleo y bajo nivel educativo, y piden la renuncia del primer ministro Edi Rama, en el cargo desde 2013.
Lo que sigue
La menor asistencia en Francia respecto de la semana anterior, junto con el alto número de detenciones, muestra una movilización que se sostiene pero con tensión creciente en la calle. Queda por ver si las discrepancias sobre los números y sobre el cambio de recorrido condicionan el diálogo con el Gobierno, y cómo evolucionan las protestas simultáneas en varios países europeos, con reclamos que van de la educación al costo de vida.