Saltar al contenido

Sábado 24 de octubre de 2026

Cirio se suma al suicidio asistido y abre el debate en el centroderecha italiano

El gobernador del Piamonte dijo que se volvió favorable tras visitar a un enfermo y leer la sentencia de la Corte Constitucional. Un diario conservador lo toma como parte de una tendencia en su coalición y la critica.

Redacción

· 2 min de lectura

Cirio se suma al suicidio asistido y abre el debate en el centroderecha italiano
Imagen · La Verita

Alberto Cirio, gobernador de la región italiana del Piamonte, explicó en una entrevista con La Stampa por qué pasó a apoyar el suicidio médicamente asistido. «Soy un liberal, pero también un cristiano. Durante mucho tiempo viví este conflicto interior, después conocí a un hombre que desde hace 15 años solo ve la lámpara de su habitación. Entendí que mi deber es ayudar a quien sufre», afirmó.

Cirio aclaró que habla a título personal y que defiende la libertad de conciencia. «Preferimos un enfoque moderado y dubitativo», dijo, y sostuvo que las hinchadas y las certezas que las alimentan no sirven. Se definió liberal porque cree que la libertad la da el nacimiento y no el Estado, y cristiano porque cree en la vida y en el deber de defenderla.

La sentencia de la Corte

Según contó, estudió el tema, consultó a otras personas y visitó a un enfermo. El punto de inflexión, dijo, fue la Corte Constitucional: leyó la primera sentencia, la de los cuatro requisitos para acceder al suicidio asistido, y los aprendió de memoria. Su razonamiento fue que, si la Corte fijó condiciones que equilibran la libertad individual de terminar con el sufrimiento y el respeto por la vida, él debía comprometerse.

Insistió además en que la decisión corresponde al Parlamento y no a los consejos regionales. Si el Consejo del Piamonte decidiera tratar la propuesta de la asociación Luca Coscioni, no se interpondría.

Un giro que se repite

La Verità ubica el caso en una serie de gobernadores del centroderecha que se acercaron a las posiciones de la asociación. En Lombardía, Attilio Fontana y el asesor Guido Bertolaso impusieron, según el diario, un reglamento que permite al sistema sanitario avanzar por su cuenta, después de que el consejo regional rechazara legislar. En el Véneto, el ex gobernador Luca Zaia impulsó una ley regional que no figuraba en el programa de la coalición.

Mientras tanto, regiones gobernadas por el centroizquierda, como Cerdeña y Emilia-Romaña, ya aprobaron normas. Umbría sumó la suya un día antes: la presidenta de la asamblea legislativa, Sarah Bistocchi, expresó «satisfacción, alegría y conmoción» por una ley nacida de una propuesta popular firmada por casi 5.000 personas.

Las objeciones del diario

La Verità, que sostiene una postura contraria, cuestiona el planteo de Cirio. Señala que el enfermo que visitó no tiene dolor físico gracias a los cuidados paliativos, lo que a su juicio muestra la importancia de garantizar el acceso a esas terapias. Agrega que su sufrimiento es de soledad, ya que no tiene hijos, y se pregunta por qué la respuesta ofrecida sería una muerte rápida.

El diario también plantea que, si el centroderecha se presenta como alternativa, no debería alinearse con el discurso de la izquierda, y advierte que los votantes podrían preferir «los originales».

Una lectura

El caso muestra que el debate sobre el final de la vida atraviesa a la coalición de gobierno italiana y se juega en dos planos: qué hacer y quién debe decidirlo, si el Parlamento o las regiones. Sigue abierto si el Parlamento nacional avanzará con una ley o si seguirán sumándose normas regionales con distintos alcances. También habrá que ver si otros dirigentes del centroderecha siguen el camino de Cirio, Fontana y Zaia.

Archivada en

Fuente de esta nota