condenan por homicidio a un hombre 32 años después del crimen de una nena de 13
El Tribunal Regional de Würzburg impuso seis años y tres meses de pena juvenil a un hombre de 49 años por el asesinato de Sabine, ocurrido en 1993 en un establecimiento ecuestre de Baviera. El fallo no está firme.

El Tribunal Regional de Würzburg, en Unterfranconia (Alemania), condenó por asesinato a un hombre de 49 años por la muerte de una estudiante de 13 años, Sabine, ocurrida hace más de 32 años en un establecimiento ecuestre. Le impuso una pena juvenil de seis años y tres meses, según informó una portavoz del tribunal. La sala consideró probado que el acusado, que tenía 17 años en ese momento, mató a la chica.
La sentencia todavía no está firme y puede recurrirse ante el Tribunal Federal de Justicia. Como ocurrió tras el primer fallo, el condenado, de nacionalidad alemana, podría seguir en libertad hasta que haya una sentencia firme, siempre que el tribunal no vea motivos para ordenar su detención, como riesgo de fuga o de entorpecimiento de la investigación.
Un segundo juicio
El hombre ya había sido condenado en 2024 por otra sala del mismo tribunal a seis años y medio de pena juvenil, pero presentó un recurso que prosperó. Por eso el caso tuvo que juzgarse de nuevo, esta vez a puertas cerradas: como el sospechoso tenía 17 años cuando ocurrió el crimen, en diciembre de 1993, los procesos contra menores se realizan en Alemania, por regla general, sin público.
La defensa pidió la absolución porque, en su opinión, no pudo probarse la participación de su cliente. La fiscalía y la querella sostuvieron que se trató de un asesinato cometido por el hombre, que hoy tiene 49 años. La acusación había solicitado seis años y medio de pena juvenil. Todos los delitos, salvo el asesinato, están prescriptos.
El hecho y las pruebas
Según la acusación, la víctima fue atraída al piso de una granja de una caballeriza en Karlstadt-Wiesenfeld, en el distrito de Main-Spessart. Murió el 15 de diciembre de 1993, después de que la estrangularan durante minutos y abusaran sexualmente de ella. Su cuerpo apareció dos días después en un pozo de purín del mismo establecimiento.
En el primer juicio, abierto solo a periodistas, el fiscal afirmó que se hallaron rastros de ADN del acusado en la escena, en el interior de los jeans, en la bombacha y en el protector de la víctima, entre ellos semen.
Lo que sigue
La condena llega tras dos juicios y un recurso exitoso, y con una pena apenas menor a la de 2024. Queda abierta la posibilidad de una nueva apelación que podría volver a discutir el caso. La reserva del proceso, por la edad del acusado en 1993, deja además sin conocer públicamente cómo valoró el tribunal la prueba, en especial frente al planteo de la defensa de que su participación no estaba acreditada.
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