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Martes 27 de octubre de 2026

Cuatro militares salvadoreños siguen desaparecidos en Haití y Bukele amenaza a las pandillas

Tras la emboscada del 18 de octubre, el presidente salvadoreño habló de "rehenes", exigió su liberación y envió refuerzos. Más de una semana después no hay datos sobre su paradero ni su estado.

Redacción

· 3 min de lectura

Cuatro militares salvadoreños siguen desaparecidos en Haití y Bukele amenaza a las pandillas
Imagen · BBC

Cuatro técnicos militares salvadoreños de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), un cuerpo multinacional desplegado en Haití, están desaparecidos desde que el 18 de octubre fueron atacados en el barrio de Santo, en Croix-des-Bouquets, al norte de Puerto Príncipe. El presidente Nayib Bukele sostiene que fueron tomados como rehenes y advirtió a las pandillas: "Ya acabamos con las pandillas en El Salvador, y también podemos acabar con ustedes".

Según las Fuerzas Armadas de El Salvador, el vehículo blindado fue atacado con armas de fuego y explosivos, y los militares debieron huir. Efectivos de otras nacionalidades intentaron ayudarlos, pero también recibieron disparos. Los intentos de aproximación por tierra y aire fueron obstaculizados, según el organismo, por la intensidad de los enfrentamientos. Las identidades de los cuatro no se hicieron públicas.

Los restos hallados

El sábado, The New York Times informó, con cuatro fuentes, que unos restos calcinados hallados a las afueras de la capital podrían ser de los salvadoreños, aunque requerirían pruebas para establecer identidades. Bukele lo negó en X: dijo que una ONG entregó restos en el aeropuerto y que correspondían a un niño, a un hombre de estatura mucho mayor y a una persona con parte de un uniforme de otro ejército. Agregó que había carnets y uniformes de otros países.

La GSF señaló que no está en condiciones de confirmar que los restos sean del personal desaparecido y que informará cuando haya datos verificados. Romain Le Cour, de Global Initiative (GI-TOC), interpretó que Bukele planteó el caso como una situación de rehenes y prometió traerlos con vida, por lo que reconocer su muerte pondría en duda la premisa de la operación. Para Le Cour, solo un proceso forense oficial puede establecer los hechos.

Diego Da Rin, de International Crisis Group, indicó que Santo está bajo control de la pandilla Chen Mechan, pero que 400 Mawozo, con más capacidad de combate, envió refuerzos, por lo que los militares podrían haber sido entregados a esta última.

La fuerza y el refuerzo

La GSF fue creada por el Consejo de Seguridad de la ONU en octubre de 2025 para reemplazar a la misión encabezada por Kenia. Pensada para 5.500 efectivos, hoy tiene unos 2.000, de países como Mongolia, El Salvador, Guatemala, Jamaica, Sri Lanka y Chad. El contingente salvadoreño llegó en enero y febrero de 2025 y se ocupa de evacuaciones médicas y protección de aeronaves y vehículos; la Asamblea Legislativa extendió su permanencia hasta octubre de 2027.

El viernes, la GSF informó del envío de un contingente desde El Salvador. El Miami Herald dijo que son 100 soldados de fuerzas especiales, algo que el gobierno no confirmó. Le Cour planteó dudas: bajo qué mando y con qué reglas operan, y cómo se coordinan con la policía haitiana y su fuerza de tarea, que incluye a la empresa militar privada Vectus Global y realiza ataques con drones. La GSF y la Presidencia salvadoreña no respondieron a las consultas de BBC Mundo.

Un país dominado por las bandas

Desde el asesinato de Jovenel Moïse en 2021, las pandillas controlan más del 80% de Puerto Príncipe y buena parte de las instituciones quedó inoperante. Según la ONU, la violencia desplazó a 1,5 millones de personas, dejó más de 5.700 muertos y heridos entre enero y mediados de septiembre, y más de 230 secuestrados. Es el primer ataque de esta naturaleza contra la fuerza internacional, y ocurre antes de las elecciones previstas para el 13 de diciembre, cuya realización está en duda.

Voces críticas dudan de que el modelo salvadoreño sea exportable. Las maras, explicó el antropólogo Juan Martínez, nunca tuvieron capacidades militares importantes, a diferencia de Viv Ansanm, la coalición haitiana. Le Cour describió grupos con perfil de milicias, que cobran impuestos, controlan rutas y tienen armas de grado militar, sostenidos por redes políticas y económicas casi intocables. Bukele respondió que seguirá adelante y que, con la victoria, los críticos cambiarán el discurso.

Una lectura

La crisis combina una promesa pública muy alta con información escasa. Mientras no haya peritajes sobre los restos ni datos oficiales de la GSF, hay versiones enfrentadas. Quedan abiertas la identidad y el estado de los cuatro soldados, el alcance real del refuerzo salvadoreño y su coordinación con el resto de las fuerzas en el terreno.

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