El jefe del OIEA prevé que la energía nuclear más que se triplique hacia 2060
Rafael Grossi atribuyó el crecimiento a la electrificación y a los centros de datos de inteligencia artificial. También advirtió sobre Irán, Corea del Norte y la central de Zaporiyia.
El director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, afirmó este viernes que el uso de la energía nuclear podría más que triplicarse hacia 2060. Lo dijo en el informe anual del organismo ante la Asamblea General de la ONU.
Según Grossi, el impulso vendrá de la electrificación, de los centros de datos que alimentan la inteligencia artificial y del "apetito de las empresas tecnológicas por energía confiable y libre de carbono". Sostuvo que un número creciente de países ve la energía nuclear como clave para su seguridad energética, que está a la par de la solar y que es "más segura que cualquier otra opción".
El panorama actual
"En 2025, más de 400 reactores en operación en más de 30 países produjeron el 10% de la electricidad mundial y una cuarta parte de la electricidad baja en carbono", dijo Grossi. Agregó que hay más de 60 reactores nuevos en construcción y que las proyecciones de capacidad futura "se han revisado drásticamente al alza".
Irán, Corea del Norte y Ucrania
Sobre Irán, cuyos sitios nucleares fueron atacados por Estados Unidos el año pasado, antes de que Washington e Israel lanzaran una guerra el 28 de febrero, Grossi dijo que el trabajo técnico necesario para un acuerdo diplomático ya está hecho. Pidió a las partes "redoblar sus esfuerzos" para lograr una solución que incluya el rol de verificación del OIEA, "sin el cual ningún acuerdo puede ser sostenible". Los inspectores, señaló, deben poder volver rápido, lo que exige retomar la negociación.
Sobre Corea del Norte, donde Kim Jong Un amplía su programa nuclear sin supervisión del organismo, afirmó que es "un crudo recordatorio de las consecuencias cuando se cruzan líneas rojas", en violación de resoluciones del Consejo de Seguridad.
En Ucrania, describió a Zaporiyia, la mayor central de Europa, en "una posición precaria": pérdidas frecuentes de energía, reservas limitadas de diésel de respaldo y actividad militar que amenaza la planta y a su personal. Grossi también habló de informes preocupantes sobre otros países, que no nombró, que hablan de adquirir armas nucleares.
Siria
Como dato positivo, Grossi informó "avances significativos" para aclarar las dudas pendientes sobre las actividades nucleares de Siria, tras casi dos décadas de incertidumbre, gracias al diálogo con el gobierno del presidente interino Ahmad al Sharaa. En septiembre había informado que el gobierno de Bashar al Asad, derrocado en diciembre de 2024, construía un reactor configurado para producir material fisionable con posible uso en armas.
Una lectura
El mensaje combina expansión civil y riesgo: el auge nuclear que proyecta el OIEA convive con una verificación interrumpida en Irán y una central en zona de guerra. Queda abierto si las negociaciones con Teherán se reanudan y qué países son los que, según Grossi, discuten adquirir armas nucleares, algo que no precisó.
Archivada en