Inflación y tasas de interés: cómo viene el mapa global según el FT
El Financial Times mantiene un tablero con datos de inflación y tasas de política monetaria de la mayoría de los países. Muestra que muchos bancos centrales bajan tasas, pero que el tramo final hacia las metas es el más difícil.

El Financial Times publicó un seguimiento global de la inflación y las tasas de interés que reúne datos de precios al consumidor y de tasas de política de los bancos centrales de la mayoría de los países. Incluye series históricas y factores que influyen en las decisiones sobre el costo del crédito, y se actualiza después de cada publicación de las oficinas nacionales de estadística y de cada decisión de política monetaria.
Bajan las tasas, pero falta el último tramo
Según el medio, muchos bancos centrales vienen recortando las tasas a medida que la inflación global se aleja de los máximos de varias décadas que registraron numerosos países. Aun así, varios responsables de política monetaria advirtieron que la última etapa hacia la meta, que en la mayoría de las economías avanzadas es del 2%, será la más complicada.
Las tasas altas ayudaron a moderar el rápido aumento de precios que se extendió durante la pandemia, y muchos países ya iniciaron un nuevo ciclo de bajas.
Cómo se expandió la inflación
Antes de la pandemia, la inflación de muchas economías avanzadas estaba en torno al 2% o cerca. El FT atribuye el salto posterior a las disrupciones en las cadenas de suministro y a la suba de la energía tras la invasión rusa de Ucrania, una ola que alcanzó a pocos países sin tocar.
Núcleo, energía y vivienda
Los datos más recientes de las mayores economías indican que la inflación subyacente, que excluye alimentos y energía y mide las presiones de fondo sobre los precios, sigue elevada en muchos países del G7. La energía, principal motor de la inflación en los últimos años, retrocedió: el gas y la electricidad bajaron desde los picos de la crisis energética.
En vivienda, los precios se dispararon en muchos países durante la pandemia, pero las hipotecas caras frenaron el ritmo de aumento en varios de ellos. Los rendimientos de los bonos públicos a dos años, por su parte, reflejan las expectativas del mercado sobre las tasas en ese plazo.
Una lectura
El panorama combina alivio en energía y vivienda con una inflación subyacente todavía alta, lo que explica la cautela de los bancos centrales. Habrá que seguir si el núcleo inflacionario cede lo suficiente para sostener los recortes o si obliga a frenarlos antes de llegar a las metas.
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