Los hutíes advierten a Egipto que apoyar a Riad es una declaración de guerra
El grupo yemení amenazó al Cairo después de que el Senado egipcio autorizara ayudar militarmente a Arabia Saudita. También pidió a Turquía y Pakistán que no se involucren en "alianzas agresivas".

Los hutíes de Yemen declararon que consideran el apoyo militar de Egipto a Arabia Saudita "una declaración de guerra". Lo dijo Mohammed Ali Al Houthi, miembro del Consejo Político Supremo del grupo, que advirtió que arrastrar a las fuerzas egipcias a una nueva guerra "agotaría sus capacidades" y "serviría a los designios del enemigo israelí, que apunta a apoderarse del Sinaí".
Al Houthi también instó a Turquía y Pakistán, miembros del llamado Pacto de La Meca, a retirarse de la coalición y a no dejarse involucrar en "alianzas agresivas". Aseguró además que su grupo no es una amenaza para el estrecho de Bab el Mandeb: "al contrario, lo protegemos, así como protegemos el Canal de Suez y otras partes de nuestra patria árabe e islámica".
La decisión del Senado egipcio
La advertencia llegó después de que, el lunes, el Senado de Egipto autorizara al presidente Abdel Fattah Al Sisi a tomar "todas las medidas necesarias" para ayudar a Arabia Saudita en su conflicto con los hutíes, respaldados por Irán. El presidente del Senado, Essam Farid, dijo que se trata de "un escudo que protege, no una espada que ataca".
Egipto prepara su primer despliegue militar de envergadura fuera de sus fronteras desde la primera guerra del Golfo, en 1991. Enviaría sistemas de defensa aérea y cazas para interceptar misiles y drones, y no habrá "ninguna tropa terrestre en Yemen". Al Sisi había dicho la semana anterior que el único objetivo es "la defensa del territorio y de las fronteras del reino" saudita.
Riad es el principal sostén financiero de Egipto. Además, el avance hutí amenaza el estrecho que es la puerta del Mar Rojo y del Canal de Suez, pilar de la economía egipcia y del comercio global.
Una ofensiva en dos frentes
Los hutíes están particularmente activos desde septiembre. En Yemen lanzaron ofensivas contra posiciones del ejército del gobierno reconocido internacionalmente y apoyado por los sauditas, sobre todo alrededor de Taiz, un punto estratégico de rutas hacia otras zonas gubernamentales. También atacaron en la costa del Mar Rojo, donde a comienzos de octubre las tropas respaldadas por Riad lanzaron una contraofensiva que recuperó varias posiciones, y en la retaguardia de las fuerzas de Adén.
Contra Arabia Saudita, el grupo lanzó una campaña de misiles y drones dirigida al aeropuerto de la capital y a varios yacimientos petroleros e instalaciones energéticas. Los ataques dejaron varios muertos y cientos de heridos, y Riad respondió con más bombardeos aéreos.
Una lectura
El discurso hutí de que protegen el Mar Rojo contrasta con los ataques y secuestros de buques mercantes de años anteriores, que obligaron a las navieras a cambiar de ruta y encarecieron los productos transportados. Esa tensión le quita fuerza a la garantía que ofrece el grupo.
Arabia Saudita, aunque tecnológicamente avanzada, pelea en dos frentes: apoyar a las fuerzas de Adén y defender su territorio. La ayuda egipcia, sumada a sistemas antiaéreos y personal de apoyo de Pakistán y Turquía, podría permitirle concentrar recursos contra los hutíes. Queda por ver si la amenaza hutí contra Egipto se traduce en acciones concretas y cómo reaccionarán Turquía y Pakistán.
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