Irán recibe a Arabia Saudita, Pakistán y Turquía para evitar una nueva escalada
Altos funcionarios de seguridad de los tres países se reúnen este lunes en Teherán, en medio del temor a un nuevo ciclo de bombardeos después de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos.

Altos funcionarios de Arabia Saudita, Pakistán y Turquía se reunirán este lunes en Teherán con sus pares iraníes para intensificar los esfuerzos por evitar una nueva ronda de hostilidades en la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán. Es el primer encuentro como grupo entre los miembros del llamado pacto de defensa mutua de La Meca e Irán.
Según Ali Bagheri Kani, vicesecretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, asistirán el ministro de Defensa saudita, el príncipe Khalid bin Salman; el jefe militar paquistaní, el mariscal de campo Asim Munir; y el jefe de inteligencia turco, Ibrahim Kalin. Rayed Krimly, viceministro de Exteriores saudita, dijo que la visita apunta a respaldar la mediación de Qatar y Pakistán para reducir las tensiones regionales.
Una mediación sin avances claros
Una delegación qatarí estuvo el domingo en Teherán, "trabajando en coordinación con EE.UU. como parte de los esfuerzos en curso para desescalar las tensiones regionales", según otro funcionario. Munir ya había visitado Irán la semana pasada.
Qatar y Pakistán buscan un acuerdo temporal entre Washington y Teherán que reabra por completo el estrecho de Ormuz y devuelva a las partes a la mesa para negociar un arreglo final. Trabajan sobre un plan de siete días que Irán presentó el mes pasado en la Asamblea General de la ONU: permitiría el paso de buques si EE.UU. levanta el bloqueo a los puertos iraníes y le da acceso a parte de sus activos congelados en el exterior. Después se reanudarían las negociaciones.
Hay pocas señales de avance. Las partes discuten el orden de los pasos y el destino de las 440 kg de uranio altamente enriquecido de Irán, casi apto para armas. Estados Unidos exige que se transfiera al exterior; funcionarios iraníes lo rechazan en público.
Amenazas y presión sobre Riad
En paralelo, hubo versiones de que Donald Trump y Benjamin Netanyahu evalúan una nueva campaña intensa de bombardeos. Teherán aumentó sus ataques a petroleros en Ormuz y prometió una respuesta feroz, que incluiría sabotear cables submarinos en el estrecho y atacar centros de datos de la región vinculados a EE.UU. e Israel.
Arabia Saudita, Turquía y Pakistán firmaron el pacto de La Meca en agosto y aseguraron que es defensivo y no apunta a ningún Estado. El momento es crítico para Riad: los rebeldes hutíes de Yemen, aliados de Irán, atacan instalaciones petroleras y aeropuertos sauditas desde que reactivaron en julio una guerra de una década. Los ataques obligaron a cerrar durante días el aeropuerto internacional de Riad, que comenzó a reabrirse gradualmente el domingo, y a posponer la conferencia de inversores del príncipe heredero Mohamed bin Salmán, prevista para este lunes.
El petróleo y el antecedente de junio
El Brent bajó 1,3% a US$ 115,18 en las primeras operaciones en Londres, tras semanas en máximos de meses. En junio, Irán y EE.UU. habían acordado un memorando para reabrir el estrecho y negociar un arreglo final, incluido el tema nuclear, pero se cayó a las dos semanas, con acusaciones cruzadas de incumplimiento. Washington sostiene que controla el estrecho y que el flujo de crudo volvió casi a los niveles previos a la guerra; por esa vía pasaba cerca de una quinta parte del petróleo y el gas natural licuado del mundo.
Una lectura
La presencia de tres potencias regionales en Teherán suma presión diplomática, pero no resuelve los dos nudos centrales: el uranio y la secuencia de concesiones. El fracaso del memorando de junio muestra lo frágil que puede ser un acuerdo interino sin garantías de cumplimiento. Queda abierto qué pasará tras las elecciones estadounidenses y si Riad, golpeada por los hutíes, logra que su rol de mediadora la proteja de la escalada.
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