Isbert: Europa perdió la carrera de los modelos de IA, pero puede ganar en las aplicaciones
El empresario alemán Marcel Isbert, organizador de la AI Week de Fráncfort, sostiene que la oportunidad de Alemania está en los datos de su industria y advierte sobre el riesgo de convertirse en una "colonia de IA".

Marcel Isbert, empresario de inteligencia artificial y mitorganizador de la AI Week, que se realiza del 26 al 30 de octubre en Fráncfort, consideró en una entrevista con el diario Frankfurter Allgemeine que el rezago de Europa en el desarrollo de grandes modelos de IA es "kaum noch aufholbar", es decir, casi imposible de remontar. "Dieser Zug ist abgefahren" ("ese tren ya partió"), afirmó. Pero aclaró que la competencia no está decidida, porque las oportunidades económicas también están en la aplicación de esas tecnologías.
La ventaja: los datos de la industria
Según Isbert, los grandes proveedores ya procesaron enormes cantidades de información pública: libros, trabajos científicos y textos de internet. Lo que les falta son los datos específicos de las empresas: cómo funcionan ciertos procesos de producción, qué informan máquinas y sensores, qué conocimiento acumularon durante décadas las compañías especializadas. Ahí ve la fortaleza de las medianas empresas líderes mundiales de Alemania, el Mittelstand.
No hace falta, dijo, desarrollar modelos propios: se trata de combinar tecnologías existentes con datos industriales y mantener ese conocimiento bajo control propio. De lo contrario, advirtió, Alemania correría el riesgo de ser una "KI-Kolonie", dependiente de tecnología extranjera sin aprovechar sus propias fortalezas.
Qué falta y cómo avanzan las empresas
Isbert señaló que a la región de Rhein-Main le falta sobre todo capital para proyectos de gran crecimiento. Contó que acompañó a un fundador que necesitaba unos 82 millones de euros y terminó yéndose a Estados Unidos. Destacó como puntos a favor el rol de Fráncfort como nodo de internet y sede de centros de datos, además de su perfil internacional.
Sobre el Mittelstand, dijo que muchas empresas usan IA, pero a menudo solo para textos de marketing, análisis de imágenes o resúmenes de documentos. Recomendó concentrarse en un proyecto concreto en lugar de perseguir cien aplicaciones posibles y que ninguna funcione.
Inteligencia artificial "en las sombras"
Isbert describió el fenómeno de la "Schatten-KI" (IA en la sombra): empleados que usan aplicaciones de IA sin que la dirección lo sepa, subiendo contratos, fotografiando planos técnicos o analizando correos internos, a menudo con cuentas privadas o servicios gratuitos. Prohibirlo, opinó, serviría de poco; las empresas deben ofrecer soluciones seguras, algunas operadas en Alemania, y fijar reglas claras sobre qué datos se pueden procesar. También se puede usar tecnología estadounidense de forma responsable.
Respecto de la independencia tecnológica, afirmó que una soberanía total hoy no existe y no es necesaria en todos los campos, y que un centro de datos en Alemania no garantiza por sí solo la soberanía de los datos: importa quién controla el acceso técnico y qué obligaciones legales tiene el proveedor.
Promesas, riesgos y regulación
Isbert dijo que a las empresas se les promete demasiado. Contó que, al evaluar para un inversor a una compañía de IA, casi cada segunda frase de su presentación mencionaba la IA, pero los métodos recordaban a tecnologías de hace años. Sobre las advertencias de desarrolladores acerca de sistemas que escapen al control humano, dijo que los riesgos, como los ciberataques o los usos militares, deben tomarse muy en serio, aunque sugirió distinguir entre los peligros reales y su presentación pública y mirar los intereses económicos detrás de advertencias muy dramáticas.
Sobre el AI Act europeo, del que se ocupó en la Comisión Europea, sostuvo que la regulación es necesaria aunque no considere sensata cada norma, y que puede generar confianza y ventaja competitiva, siempre que no frene innovaciones útiles.
Trabajo y carreras
Isbert dijo que nadie puede predecir con seriedad qué profesiones desaparecerán. Las tareas repetitivas y bien definidas se automatizan cada vez más, pero eso no implica que desaparezcan oficios enteros. Citó una empresa donde jóvenes empleados hacen ciertas tareas en una fracción del tiempo anterior, con resultados que, según los responsables, alcanzan en parte el nivel de un gerente. La pregunta que plantea es cómo aprenderán el oficio los principiantes si buena parte de sus tareas se automatiza. A los trabajadores les recomendó probar distintas aplicaciones y ganar experiencia propia: "Wissen schafft Sicherheit" ("el conocimiento da seguridad").
La AI Week
La cuarta edición se hace en The Squaire, en el aeropuerto de Fráncfort, organizada por el AI Hub Frankfurt. Entre los oradores anunciados figuran la jefa de Microsoft Alemania, Agnes Heftberger, y la integrante del directorio del Bundesbank Fritzi Köhler-Geib. Los organizadores esperan más de 10.000 visitantes. Habrá jornadas sobre industria, movilidad y energía, una dedicada a las finanzas y un hackathon el viernes.
Una lectura
El planteo de Isbert desplaza el debate europeo de la carrera por los modelos hacia el control de los datos propios. Queda abierto cuánto de ese capital industrial puede aprovecharse sin financiamiento a escala, algo que él mismo reconoce como una carencia, y sin quedar atado a infraestructura de proveedores estadounidenses. Conviene mirar también que Isbert es parte interesada: organiza el evento y es cofundador del AI Hub Frankfurt.
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