Israel vota con Netanyahu y una oposición heterogénea en un empate técnico
Según las encuestas, ni la coalición oficialista ni la alianza opositora lograrían mayoría en la Knesset. El editorial del Financial Times plantea que la elección define la identidad del Estado.

Israel celebra el martes elecciones parlamentarias en las que Benjamin Netanyahu buscará extender su dominio de casi dos décadas sobre la política del país. Las encuestas indican que ni su coalición de gobierno ni la alianza opositora conseguirían una mayoría de trabajo en la Knesset, el Parlamento israelí, de modo que el primer ministro podría conservar el poder.
El panorama contrasta con el de hace tres años. Netanyahu era muy impopular por las reformas judiciales de su gobierno de extrema derecha, vistas por muchos como un ataque a la democracia. Después llegó el ataque de Hamas del 7 de octubre de 2023, la peor falla de seguridad de la historia del país. Pocos preveían que pudiera sostenerse.
Los dos caminos que se ofrecen
El Financial Times, en un editorial, sostiene que Netanyahu volvió al poder para formar la coalición más a la derecha de la historia de Israel y que, con un juicio por corrupción en curso, se alineó con ultranacionalistas religiosos. Según el diario, ese sector es hostil a los israelíes liberales, prefiere la guerra a la diplomacia, incita a la violencia contra los árabes y empuja la anexión de tierras palestinas.
Si se mantiene en el cargo, afirma el editorial, la coalición promete avanzar con las reformas judiciales. Sus miembros hablan abiertamente de "vaciar" Gaza y de anexar Cisjordania, y Netanyahu mantendría una postura militarista, incluido el pedido a Donald Trump de escalar los ataques contra Irán.
La alternativa es una alianza de partidos de derecha, centro e izquierda. Prometió revertir las reformas judiciales, abrir una investigación independiente sobre el 7 de octubre, frenar la violencia de colonos en Cisjordania, mostrar más flexibilidad en el plan de posguerra para Gaza y recomponer la relación con los aliados occidentales. El editorial aclara que no es una fuerza pacifista y que por momentos competió con Netanyahu en retórica dura.
Balance de la guerra
El diario reconoce éxitos tácticos de las ofensivas militares, pero afirma que no se tradujeron en logros estratégicos. Señala que la guerra en Gaza dejó más de 70.000 muertos y una catástrofe humanitaria, y que la invasión de Líbano y la violencia de colonos le restaron simpatía internacional. Atribuye además a Netanyahu haber impulsado a Trump a lanzar una guerra contra Irán que ninguno de los dos sabe cómo terminar.
Una lectura
La posición del Financial Times es la de un editorial: ve en una victoria de Netanyahu un camino destructivo y en la oposición una oportunidad de cambiar el tono del debate y de relegar a los sectores más radicales. Admite, sin embargo, que un triunfo opositor difícilmente produciría un giro radical, dado el corrimiento a la derecha y el clima posterior al 7 de octubre. Con un resultado que las encuestas dan abierto, lo que queda por verse es si alguno de los bloques podrá formar gobierno y con qué socios.
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