La Lega define su liderazgo: Salvini enfrenta a Garavaglia en el congreso
En la primera jornada del congreso extraordinario en Milán, el ala nordista criticó el rumbo del partido y pidió unidad. Hoy se vota la secretaría, con voto secreto.

La Lega realizó este sábado la primera jornada de su congreso extraordinario en Milán, en el Allianz MiCo, en la zona de City Life. Lo convocó Matteo Salvini para aclarar la situación tras meses de ataques y polémicas del sector nordista del partido. La asamblea la preside Lorenzo Fontana.
Este domingo será el día decisivo: Salvini, presente formalmente como secretario dimisionario y vicepremier, se medirá con el senador Massimo Garavaglia, que decidió disputarle la secretaría. Tras sus discursos y la presentación de los programas, habrá votación secreta, que podría deparar sorpresas.
Garavaglia se presenta como un desafiante con pocas chances y apunta al 20% de los votos. Si lo alcanzara, o si hubiera muchas boletas en blanco, quedaría certificado el disenso interno y la existencia "oficial" de una corriente.
Las críticas desde Lombardía
El presidente de la región de Lombardía, Attilio Fontana, cuestionó el rumbo del partido: "Veo que estamos un poquito inclinados hacia una derecha extrema. No forma parte de mi ADN ni del de muchos electores y militantes". Dijo estar a favor de la seguridad, "incluso con mano dura cuando hace falta". Agregó que no se puede hablar de un giro a la derecha de Umberto Bossi "porque invitó" a Jörg Haider, político de extrema derecha austríaco muerto en 2008, que según Fontana "era uno de los pocos líderes europeos que apoyaba la Padania".
Massimiliano Romeo, jefe del bloque en el Senado y secretario de la Lega lombarda, considerado parte de los disidentes, propuso un partido confederado: Lega norte, centro y sur, "cada uno patrón en su casa", como dijo Bossi en 1992, pero como una sola Lega. Afirmó ser "el que más arriesga" y dijo temer que el partido pierda buena parte de su representación parlamentaria en las próximas elecciones.
Llamados a la unidad
Luca Zaia, expresidente del Véneto, dijo esperar que mañana quien pierda diga "él es mi secretario". Sostuvo que el soberanismo "no debe ser liberticida" y que la Lega es "una fuerza liberal". Su sucesor, Alberto Stefani, pidió que "desde mañana se vuelva a combatir unidos". El jefe de bancada en Diputados, Riccardo Molinari, consideró que la candidatura de Garavaglia sirve "para abrir un debate" y que "desde el domingo por la noche todos unidos".
La defensa de Salvini
Andrea Crippa, comisario de la Lega en la Toscana, acusó a los críticos: dijo que el liderazgo de Salvini fue puesto en discusión en la prensa "no en nombre de la ideología federalista, sino en nombre del puesto en la lista de las próximas elecciones políticas". También recordó, citando a Susanna Ceccardi, el "traidor" Roberto Vannacci.
Lectura
Nadie parece discutir que Salvini es el favorito; lo que se mide es cuánto disenso aparece en las urnas. Con voto secreto, el porcentaje de Garavaglia y las boletas en blanco darán la dimensión real de la corriente nordista. Los pedidos de unidad de Zaia, Stefani y Molinari sugieren que incluso los críticos buscan evitar una ruptura, pero queda abierto si el resultado calmará la disputa por el rumbo y por los lugares en las listas.
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