Lula y Flavio Bolsonaro cruzaron a Milei y Cristina Kirchner en el último debate
A dos días del balotaje, el presidente brasileño y el senador usaron la situación argentina como argumento. Las encuestas muestran una elección empatada.
En el segundo y último debate antes del balotaje que definirá este domingo al presidente de Brasil, el mandatario Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flavio Bolsonaro hicieron varias referencias a la política argentina, con menciones a Javier Milei y a Cristina Kirchner.
La Argentina como argumento
Lula fue el primero en traerla al debate. Le recordó a su rival que en el encuentro anterior le había preguntado si iba a tomar prestada la motosierra de Milei. "En Argentina la pobreza llegó al 40%, la gente está comiendo carne de burro y vos decís que querés un modelo igual", sostuvo el líder del Partido de los Trabajadores (PT).
Bolsonaro, que encabeza el Partido Liberal (PL), respondió: "¿No tenés vergüenza de dejar un país quebrado?". Defendió a Milei y atribuyó el declive argentino a los "veinte años de gobiernos de izquierda". Después afirmó que la gestión de Lula "iba a transformar a Brasil en lo que hizo Cristina Kirchner en la Argentina".
Lula volvió sobre el tema al hablar del salario mínimo. Dijo que, con los reajustes de los gobiernos de Jair Bolsonaro y Michel Temer, hoy sería de 900 reales. "Eso es lo que quieren para Brasil. Por eso siguen a Milei", afirmó.
Un cruce personal
Bolsonaro criticó la propuesta de Lula, anunciada tras la primera vuelta, de subsidiar el transporte público los fines de semana. Dijo que el Gobierno "da con una mano y saca con nueve dedos", en alusión a la amputación que Lula sufrió en su adolescencia.
Lula respondió: "Si me falta un dedo es porque trabajé durísimo toda mi vida, y no voy a permitir que un paramilitar me falte el respeto". Agregó que era menor y trabajaba de noche, y que no dejaría que "un millonario" lo llamara "nueve dedos". Bolsonaro le pidió disculpas por la referencia.
En otro tramo, Lula le preguntó por el valor del salario mínimo. Bolsonaro, visiblemente nervioso, apuntó a la pérdida de poder adquisitivo y al endeudamiento. Preguntó, hacia las cámaras: "¿Tu sueldo ya se terminó?", dado que el mes todavía no había terminado.
A diferencia del primer debate, solo el candidato con la palabra podía moverse por el escenario; el rival debía quedarse en su atril. La restricción se incluyó a pedido de la campaña de Lula, y periodistas de la emisora la apodaron "regla antiburla", luego de que en el primer cruce Flavio se ubicara detrás del presidente mientras hablaba.
Una elección pareja
Según la última encuesta de Datafolha, difundida el jueves, Bolsonaro tiene 47% de intención de voto y Lula 46%, un empate técnico. En votos válidos, ambos aparecen con 50%. La aprobación del Gobierno subió a 49% y superó a la desaprobación por primera vez en dos meses. Otras consultoras mostraron un escenario similar, en su mayoría con el senador apenas adelante. En la primera vuelta, Bolsonaro obtuvo 47,03% y Lula 45,16%.
La insistencia de ambos con el caso argentino muestra que el modelo de Milei y su herencia económica funcionan como referencia de campaña en Brasil, usada por cada lado en su favor. Con un resultado que las encuestas no permiten anticipar, queda por ver si un debate dominado por cruces personales y comparaciones externas movió a los indecisos antes del domingo.
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