murió Patrick Dele Cole, periodista y diplomático clave de la Nigeria moderna
Tenía 86 años. Dirigió el Daily Times, asesoró a casi todos los jefes de Estado nigerianos y fue enviado secreto en África austral.

Patrick Dele Cole, periodista, diplomático, escritor y asesor político nigeriano, murió a los 86 años. Sus siete hijos estaban con él en Londres cuando falleció. Sobrevivió a su esposa, Mina.
Conocido como PDC entre sus amigos y apodado "Citizen Cole" por un periodista, era hijo de un funcionario público de Sierra Leona y de una madre de Abonnema, una ciudad del delta del Níger, zona petrolera. Se educó en Nigeria, estudió en Nueva Zelanda y en Cambridge, donde se doctoró en Historia y fue investigador durante tres años.
Prensa y poder militar
Perteneció a la generación de jóvenes intelectuales nigerianos que se formó con la independencia de Gran Bretaña, en 1960. En los años setenta, bajo gobiernos militares, integró el círculo cercano del poder, en una etapa en que el petróleo permitió al Estado crear industrias y proyectarse en el exterior.
Fue director general del Daily Times, entonces uno de los diarios más leídos e influyentes del país. Se le atribuye haber reclutado a algunos de los mejores periodistas de la época y haberlos protegido de sus amigos militares, pese a que lo amenazaron reiteradamente con la cárcel. Muchos periodistas nigerianos actuales consideran que su defensa de la libertad de prensa y de la profesionalidad sentó las bases de la vigorosa cultura mediática posterior.
También formó parte de un "brains trust" que asesoró al gobierno sobre la nueva constitución federal y las elecciones. Según la nota que lo recuerda, ayudó en dos ocasiones a que los militares volvieran a los cuarteles y se restableciera el poder civil.
Enviado en África austral
Fue asesor y enviado internacional de Olusegun Obasanjo, el jefe de Estado que más tiempo gobernó Nigeria, y aconsejó a casi todos los demás. "Cuando yo era jefe de Estado militar... si tenía que mandar a alguien con algún líder de los países de la línea del frente, mandaba a Patrick Cole", dijo Obasanjo. Y agregó: "Hay dos tipos de nigerianos: los buenos y los malos. Patrick Cole era de los buenos".
Cole describió así su tarea como emisario secreto: "Mi trabajo era, francamente, ir de un lado a otro por todo el África austral asegurándome de que esos movimientos de liberación tuvieran lo que necesitaban para combatir". En los años 2000, Obasanjo lo envió a mediar entre Tony Blair y Robert Mugabe, cuando Harare estaba enfrentada con Londres por compromisos incumplidos desde la independencia de Zimbabue.
Una figura de múltiples facetas
Keith Richards, ex director ejecutivo de Guinness Nigeria, dijo que "tenía muchísimas facetas: lo mismo bebía en un bar de mala muerte que llevaba secretos de un jefe de Estado africano a otro, y en ambos lugares se sentía a gusto". Para conversaciones reservadas recibía a sus visitas en un iglú de piedra levantado en un rincón de su living en Lagos, lejos de micrófonos ocultos.
Tomaba nota minuciosa de las reuniones de alto nivel a las que asistía, pero se resistió a publicarlas en una biografía: "Me matarían", bromeó. La escritora Lindsay Barrett, amiga suya, dijo que "se esforzó por disfrutar de la vida y por que los demás también lo hicieran". Su hijo Abiye lo despidió con estas palabras: "Tanto amor, tanta diversión, tanto éxito, y todo sin explotar a gente ni mentir (a otros o a sí mismo)".
Una vida y su archivo
La trayectoria de Cole recorre buena parte de la historia política nigeriana desde la independencia. Queda abierta la incógnita sobre sus minutas de reuniones de alto nivel, que él mismo evitó publicar y cuyo destino no se precisó.