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Martes 27 de octubre de 2026

Polémica por el premio a Reza Pahlavi en la Paulskirche de Fráncfort

La Fundación Friedrich Naumann entregará su Premio a la Libertad al pueblo iraní, y Pahlavi lo recibirá en su nombre. Exiliados, víctimas y políticos alemanes piden revisar la decisión.

Redacción

· 2 min de lectura

Polémica por el premio a Reza Pahlavi en la Paulskirche de Fráncfort
Imagen · Frankfurter Allgemeine

La Fundación Friedrich Naumann para la Libertad, cercana al partido liberal alemán FDP, otorgará este año su Premio a la Libertad al pueblo iraní. La ceremonia será el sábado 7 de noviembre en la Paulskirche de Fráncfort, y el líder opositor Reza Pahlavi, hijo del último sha, recibirá la distinción en calidad de fiduciario. Contra esa elección protestan exiliados iraníes, asociaciones de víctimas y figuras destacadas del ámbito jurídico, político y diplomático.

La posición de la fundación

Según la entidad, el galardón homenajea el coraje de quienes en Irán defienden la libertad, los derechos civiles y la democracia, en especial a quienes perdieron la vida en la lucha contra el régimen y a quienes son perseguidos o están presos. El presidente de la fundación, Steffen Saebisch, sostuvo que se distingue deliberadamente a un pueblo y no a una persona. Dijo que se trata de honrar la voluntad de libertad de cientos de miles que arriesgan su vida para derrocar al "criminal régimen de los mulás".

La fundación explicó que le pidió a Pahlavi aceptar el premio por ser la figura más conocida de la oposición iraní. Afirmó que él no defiende ninguna forma de Estado en particular y subraya que el orden futuro debe ser decidido democráticamente por los iraníes. Para muchos, agregó, es la principal figura de identificación política para la mayoría de la población dentro del país.

Las objeciones

Entre los críticos hay antiguos presos políticos de la época del sha, familiares de víctimas de la dictadura actual y asociaciones iraníes. Una carta de 306 organizaciones de todo el mundo, impulsada en parte por la Sociedad de Germano-Iraníes de Hesse, rechaza que el premio vaya a Pahlavi. Según los firmantes, la dirección de la fundación no responde a sus pedidos de diálogo.

Los críticos señalan que Pahlavi carece de legitimidad democrática porque nunca fue elegido por el pueblo iraní y que no se distancia con claridad del gobierno de su padre. Ex detenidos le reprochan no condenar de forma explícita la tortura y las ejecuciones del servicio secreto del sha. Además, sostienen que la concentración de poder en una persona prevista en el plan de transición para Irán es incompatible con la división de poderes. Y advierten que un símbolo monárquico beneficia al régimen islamista, que podría presentar cualquier cambio como un "regreso del sha".

En una carta abierta a la fundación, el ex embajador alemán ante la ONU Joachim Rücker, la ex ministra de Justicia Brigitte Zypries y el ex presidente del Bundestag Wolfgang Thierse, todos del SPD, critican la decisión. Otra misiva le pide al alcalde de Fráncfort, Mike Josef (SPD), que reconsidere la cesión de la Paulskirche para el acto.

Un premio, dos lecturas

La disputa muestra la dificultad de representar a un pueblo a través de una figura de la oposición en el exilio. La fundación presenta el premio como un homenaje colectivo, pero la elección de quien lo recibe es leída por los críticos como un respaldo político a Pahlavi. Queda por ver si la fundación responderá a los reclamos y si el municipio revisará el uso del histórico edificio antes del 7 de noviembre.

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