Presupuesto británico: los mercados esperan un anuncio sin sobresaltos
El canciller John Healey presentará el miércoles sus planes con bajas expectativas y con un contexto externo que, por ahora, lo favorece. Los inversores en bonos del Reino Unido seguirán de cerca cada cifra.

El canciller del Reino Unido, John Healey, presentará el miércoles su Presupuesto en un clima de expectativas moderadas. Los bancos coinciden: para UBS será "probablemente un non-event", para ING "bastante aburrido, francamente" y para Goldman Sachs, "de perfil bajo". Aun así, los inversores en bonos del gobierno británico estarán atentos.
Un margen más estrecho
Cuatro años después del desastre del mini-presupuesto de Liz Truss, el país sigue bajo la lupa de los inversores y paga caro por endeudarse. Destina cerca de una décima parte del gasto público a atender su deuda. Con la inflación y los costos de financiamiento globales empujados al alza, en parte por la guerra en Irán, Healey no puede recurrir a más endeudamiento a un precio razonable.
La venta global de bonos soberanos de este año, liderada por Estados Unidos, también redujo su colchón para absorber shocks: de unos 24.000 millones de libras a, según analistas, alrededor de 15.000 millones. Cualquier gasto o endeudamiento extra e imprevisto sería muy riesgoso, y un adelanto electoral, posibilidad muy comentada aunque improbable, bastaría para que muchos inversores se retiraran.
Tres factores a favor
El primero es interno. El recuerdo de 2022 hizo que políticos, prensa y opinión pública estén atentos a los riesgos de provocar al mercado de bonos. La oficina que gestiona la emisión de deuda y el Banco de Inglaterra reforzaron el mensaje de que pueden trabajar juntos para evitar turbulencias, y la emisión sigue un patrón de previsibilidad "hiperconsistente", según ING. "Hay una comprensión clara de que este no es un mercado que se pueda olvidar", dijo David Carmalt, de ING. Truss publicará además un libro con su interpretación de 2022, distinta de la del mercado.
El segundo es regional. Francia atraviesa problemas en su mercado de deuda: el rendimiento de su bono a 10 años superó esta semana el 5% por primera vez desde 2002, mientras los disturbios reflejan su dificultad para acordar el gasto. Según banqueros, sus clientes miran con más interés los gilts (bonos británicos) como alternativa, y la libra subió 3% frente al euro en el último mes. El FMI señaló este mes que el Reino Unido es el único país del G7 que trabaja hacia la sostenibilidad fiscal.
El tercero es global. Tras dos sacudidas consecutivas en el mercado vinculado a la inteligencia artificial, los bonos soberanos recuperaron su papel de refugio. "Las operaciones defensivas que conocemos volvieron al mercado", dijo Alexandra Wilson-Elizondo, de Goldman Sachs. El rendimiento del bono estadounidense a 10 años volvió esta semana a 5%, por primera vez en un mes, lo que ayuda a bajar los costos de financiamiento en el resto del mundo, incluido el Reino Unido.
Una lectura
El Presupuesto llega con viento de cola, pero buena parte de esa ayuda es externa y reversible. El mercado ya descuenta impuestos más altos para financiar más gasto y un camino claro de consolidación fiscal; lo que castigaría sería una sorpresa. Queda por ver si Healey sostiene su imagen de previsibilidad y si el alivio global en los bonos se mantiene después del anuncio.
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