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Sábado 24 de octubre de 2026

Shiseido vincula el flujo sanguíneo desparejo en arterias con la flacidez facial

Un estudio con resonancia magnética, hecho junto con la Universidad de Wisconsin–Madison, asocia el desequilibrio arterial con el deterioro de un músculo de la mejilla. La compañía también probó extracto de cártamo y niacinamida en laboratorio.

Redacción

· 2 min de lectura

Shiseido vincula el flujo sanguíneo desparejo en arterias con la flacidez facial
Imagen · Shiseido

Shiseido sostuvo que el reparto desigual de la sangre en las arterias del rostro, que aparece con la edad, causa la flacidez facial. La conclusión surge de una investigación realizada con la Universidad de Wisconsin–Madison mediante resonancia magnética por imágenes. La empresa difundió los resultados el 16 de abril de 2026; una parte se había presentado en forma oral en la reunión anual de la Sociedad Internacional de Resonancia Magnética en Medicina, en junio de 2023.

Qué se midió

Hasta ahora, las investigaciones de la compañía sobre vasos sanguíneos se habían centrado en los capilares. Según Shiseido, esos estudios mostraron que se adelgazan y debilitan con los años, lo que reduce la elasticidad de la piel, y que su estado se relaciona con la formación de manchas por la edad. Lo que se desconocía eran los cambios en vasos más grandes y profundos.

En este trabajo se analizaron las arteriolas, que conectan las arterias faciales con los capilares, para observar el flujo en todo el rostro. También se examinó el estado de los músculos ubicados entre las arteriolas y la piel, con el fin de identificar una relación causal.

Qué se encontró

Con angiografía por resonancia magnética, los investigadores vieron que en la piel joven el flujo en arterias y arteriolas era constante y equilibrado. En la piel envejecida con flacidez, en cambio, mostraba diferencias y desbalance.

Luego estudiaron el cigomático mayor y el elevador del labio superior, músculos mímicos de la mejilla, y el masetero, un músculo masticatorio. El cigomático mayor se deterioraba con la edad y presentaba infiltración grasa, es decir, células de grasa que entran en el músculo. Los resultados sugieren, según la empresa, que el menor flujo en las arteriolas provoca un aporte insuficiente de nutrientes al músculo, y que ese deterioro produce la flacidez. Shiseido ya había identificado antes la caída de la función muscular facial como un factor contribuyente.

Cártamo y niacinamida

Para equilibrar el flujo, la compañía se enfocó en el sistema nervioso simpático, que regula el tono vascular: si aumenta, los vasos se contraen y baja el flujo; si disminuye, se dilatan y sube. Esa regulación, según se sabe, declina a medida que se acumula estrés oxidativo con la edad.

Con neuronas simpáticas humanas cultivadas, derivadas de células madre pluripotentes inducidas (iPS), se evaluó la tolerancia al estrés oxidativo. Tanto el extracto de cártamo (benibana, variedad tradicional de Yamagata) como la niacinamida aumentaron la resistencia. Combinados, el efecto fue mayor que con cada uno por separado.

Una lectura

El estudio propone una cadena explicativa: desequilibrio arterial, menos nutrientes para el músculo, deterioro muscular y flacidez. Lo describe como una relación que los resultados "sugieren", y la prueba con ingredientes se hizo sobre neuronas cultivadas, no en personas. No se precisó el tamaño ni la composición de la muestra, ni si los ingredientes mejoran la flacidez en uso real. La empresa anticipó que seguirá investigando los vasos sanguíneos y desarrollará soluciones basadas en el efecto sinérgico de ingredientes como el benibana, de modo que habrá que seguir si esos resultados llegan a productos y con qué evidencia clínica.

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