Una médica sancionada le reclama a Palù por su rol durante la pandemia
En una carta abierta publicada en el diario La Verità, una médica y escritora cuestiona al virólogo Giorgio Palù, ex presidente de la agencia italiana del medicamento (Aifa), por sus dichos sobre los protocolos y las vacunas contra el Covid.

La carta, firmada por una médica y escritora que fue expulsada del Colegio de Médicos de Turín, responde a las declaraciones de Palù ante la comisión parlamentaria sobre el Covid. Allí, según la autora, el profesor calificó el protocolo de "tachipirina y vigile attesa" (paracetamol y vigilancia expectante) como "una cazzata madornale", es decir, un disparate enorme, y dijo que ya lo había señalado al asumir en la Aifa.
Lo que sigue es la postura de la autora, no hechos verificados.
El reclamo por los tratamientos
La médica sostiene que, mientras ese protocolo estaba vigente, ella y otros colegas pasaban hasta diez horas al teléfono para indicar a los pacientes lo que consideraba la terapia correcta. Afirma que su página de Facebook fue cerrada en reiteradas ocasiones por eso, que el Colegio de Médicos de Turín la amonestó y luego la expulsó, en parte por ese motivo. También asegura que muchos médicos llegaron a ese tratamiento a través de su página, porque ningún organismo oficial daba esas indicaciones. Una y otra vez le pregunta a Palù dónde estaba entonces.
Las declaraciones sobre las vacunas
La autora recuerda que, según ella, hoy se admite que la vacuna no frenaba la transmisión y que la Aifa, que Palù presidía, indica por escrito que ninguna vacuna contra el Covid tiene la indicación de "prevención de la transmisión". Cita además que, en 2022, ante el Parlamento Europeo, una directiva de Pfizer respondió que no, ante la pregunta de si ese efecto se había verificado antes de la comercialización.
Contrapone esto a dichos atribuidos a Palù: el 23 de diciembre de 2020 habría anunciado que la vacuna "previene addirittura l'infezione" y daba una "inmunidad esterilizante"; en agosto de 2021 habría dicho que las vacunas eran "altamente eficaces en la prevención de los contagios: entre el 70 y el 85 por ciento" y habría propuesto evaluar la obligatoriedad para quienes cumplen funciones públicas.
La médica cuestiona la obligación impuesta a médicos, psicólogos, veterinarios, docentes, militares y policías, y la vacunación de niños, con el argumento de que arriesgaban poco por el virus. Señala también que Palù critica hoy los open day (jornadas de vacunación abierta) para adolescentes, mientras que el año pasado, según ella, decía que vacunar a menores de 12 había sido correcto.
Efectos adversos y pedido de disculpas
La autora menciona la muerte de Camilla Canepa, miocarditis, enfermedades oncológicas, trastornos inflamatorios de nervios, muertes súbitas, esterilidad y el caso del periodista Max Del Papa y su leucemia, y pregunta qué se hace con todo eso. Esos vínculos causales son afirmaciones suyas; la carta no aporta evidencia en el fragmento disponible.
Palù dijo haber tenido solo un "poder de moral suasion", de persuasión moral. La médica le replica que presidía la Aifa y le pide que use ahora esa influencia para disculparse con los médicos sancionados que, dice, tuvieron razón antes que él.
Una lectura
El texto es una pieza de opinión que refleja la disputa persistente en Italia sobre la gestión sanitaria de la pandemia, reabierta por la comisión parlamentaria. Quedan sin respuesta en la carta qué contestará Palù y cómo se sostienen con datos las relaciones entre vacunas y las enfermedades citadas. También conviene seguir si la comisión toca el tema de las sanciones a los profesionales de la salud.
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