Una vacuna personalizada de ARNm reduce las recaídas del melanoma en un estudio de fase 3
Sumada a la inmunoterapia, la vacuna intismeran autogene bajó 42% el riesgo de recidiva a dos años frente al tratamiento estándar solo. Los resultados se presentaron en el congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica (Esmo), en Madrid.
Por primera vez, una vacuna terapéutica de ARN mensajero (ARNm) mostró eficacia contra el cáncer en un ensayo de fase 3. El estudio INTerpath-001, presentado este 24 de octubre en sesión plenaria del congreso de la Esmo, incluyó a 1.137 pacientes con melanoma de alto riesgo operados de manera radical.
Según los resultados, agregar la vacuna personalizada intismeran autogene al pembrolizumab redujo a dos años el riesgo de recidiva en un 42% y el de metástasis a distancia en un 38%, en comparación con pembrolizumab solo. El pembrolizumab es un anticuerpo monoclonal que quita uno de los principales frenos del sistema inmunitario y es hoy una de las terapias estándar en estos casos: reduce más o menos a la mitad el riesgo de reaparición de la enfermedad.
Cómo se hizo el estudio
El ensayo fue aleatorizado y a doble ciego. Evaluó eficacia y seguridad de la combinación en pacientes con melanoma en estadios IIB a IV extirpado quirúrgicamente, sin terapia previa. Eran personas de alto riesgo por características histopatológicas del tumor primario, por compromiso de ganglios regionales o por metástasis únicas a distancia.
Michele Del Vecchio, responsable de Oncología Médica de Melanomas del Instituto Nacional de Tumores de Milán, dijo que los beneficios aparecieron temprano, pasados los primeros seis meses, y se vieron en todos los subgrupos evaluados, incluso por estadio. Agregó que la combinación mostró buena tolerabilidad: la vacuna no aumentó los efectos adversos respecto de la inmunoterapia sola. Según él, los resultados "pueden cambiar el estándar de cuidado". El ensayo se apoyó en un estudio de fase 2b con 157 pacientes en Estados Unidos y Australia que ya había dado datos prometedores.
Una vacuna a medida
Paola Queirolo, coordinadora de la red de melanoma del IRCCS AOM de Génova, explicó que no es una vacuna preventiva sino terapéutica. Se diseña a partir del perfil genómico del melanoma extirpado de cada paciente. Cada dosis contiene un ARNm sintético que codifica hasta 34 neoantígenos, que el sistema inmunitario aprende a reconocer por si la enfermedad reaparece. El objetivo es dirigirlo contra posibles células tumorales que hayan quedado en circulación tras la cirugía.
Preparar la vacuna lleva unas seis semanas, un plazo compatible con la terapia adyuvante, que debe empezar dentro de las 12 semanas posteriores a la última cirugía. Requiere nueve administraciones a lo largo de un año. Según Queirolo, además estimula células T específicas y genera memoria inmunológica que persiste tras el fin del tratamiento. También advirtió que la calidad del tejido es clave: factores como un exceso de melanina que "enmascara" las células tumorales pueden dificultar la fabricación.
El aporte de Italia
Italia fue el país que más pacientes enroló en el estudio, y el centro de Milán, el que más en el mundo. Del Vecchio y Queirolo atribuyeron el logro al trabajo multidisciplinar de cirujanos, dermatólogos, anatomopatólogos, enfermeros de investigación, farmacéuticos, gestores de datos, oncólogos y radiólogos. En 2024 se estimaron en Italia casi 13.000 casos nuevos de melanoma.
Una lectura
Es la primera vez que una terapia neoantigénica individualizada logra beneficio en fase 3, y eso explica el peso del anuncio. Quedan preguntas abiertas: los datos corresponden a dos años de seguimiento, no se informó el efecto sobre la supervivencia global y la fabricación a medida plantea desafíos de plazos y logística que habrá que ver si pueden sostenerse a mayor escala.
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