Francia promete topes por aula y más fondos para escuelas tras un mes de protestas estudiantiles
El gobierno anunció préstamos por 4.000 millones de euros, un límite de 28 alumnos por clase y el reemplazo de Parcoursup. Los sindicatos secundarios, sin embargo, mantienen la movilización.

El ministro de Educación francés, Édouard Geffray, detalló este lunes por la noche las respuestas del gobierno a los estudiantes secundarios que protestan desde hace más de un mes. Lo hizo en una entrevista con Le Parisien y en una conferencia de prensa, después de reunirse en Matignon con el primer ministro, Sébastien Lecornu, y con organizaciones estudiantiles.
"Todo lo que decimos se llevará a cabo y se respetará dentro de plazos concretos y con cifras precisas", afirmó Geffray, quien aseguró que ninguna promesa quedará "en el aire". Según el ministerio, el tema más mencionado por los alumnos en las consultas fue el desequilibrio del tiempo escolar, citado en más del 71% de los casos.
Las medidas anunciadas
En infraestructura, el Estado elevará a 4.000 millones de euros los préstamos en condiciones ventajosas para renovar colegios, competencia de las regiones, de aquí a 2030. Para edificios universitarios sumará 1.000 millones de euros adicionales.
Desde el próximo año escolar habrá un tope de 28 alumnos por clase en segundo año de la secundaria general y tecnológica (seconde). Se aplicará en dos etapas: en 2027 a la mitad de los centros menos favorecidos y desde 2028 a la otra mitad.
Geffray anunció además que se anula la supresión de 836 puestos docentes prevista en secundaria y que se crearán 500 plazas adicionales. A eso se suman 1.200 cargos de profesor para las 10.000 plazas nuevas en formaciones técnicas superiores (BTS). Para las ausencias docentes sin cubrir, autorizó 920 puestos adicionales y una media de 90 horas lectivas por centro para sustituciones.
También se mencionaron 15.000 plazas nuevas en educación superior (el año pasado se habían suprimido 10.000) y la indexación de las becas a la inflación.
El reemplazo de Parcoursup
Sobre la plataforma de ingreso universitario, el ministro dijo: "Vamos a reemplazar Parcoursup". La reforma será en dos etapas, junto con el ministro de Enseñanza Superior, Philippe Baptiste: mejoras desde la convocatoria de 2027 y un sistema nuevo en 2028. Explicó que, a un mes y medio de la apertura de la plataforma, eliminarla de inmediato generaría "una presión enorme" sobre los estudiantes.
Los sindicatos describieron los cambios de 2027 como "medidas que podríamos calificar de estéticas". También dijeron que se discutió suprimir la evaluación continua en el penúltimo curso.
La movilización sigue
Nathanaël Combary, de "Renouveau lycée", habló de "anuncios muy claros". Louis Létoublon, de "Les Lycéens!", dijo que "no todo resulta satisfactorio todavía" y convocó a movilizarse el 31 de octubre y el 5 de noviembre. Los sindicatos esperan que el debate del miércoles en la Asamblea Nacional deje "líneas de trabajo" concretas.
Un clima social agitado
El calendario de protestas se extiende hasta el 3 de diciembre: un cacerolazo de los Chalecos Amarillos el 30 de octubre, una marcha por el costo de vida el 31, el regreso del bloqueo de liceos el 6 de noviembre, una huelga general indefinida de la CGT desde el 5 de noviembre, y marchas de jubilados el 19 de noviembre y de bomberos el 5 de diciembre.
En Marsella, el presidente Emmanuel Macron calificó el próximo sábado de "riesgo" y admitió que el 17 de octubre, cuando manifestantes ocuparon brevemente el ayuntamiento, no hubo suficientes efectivos porque no se previó lo que ocurriría. Atribuyó los hechos a grupos de extrema izquierda y delincuentes, y dijo que las redes sociales "dañan nuestras democracias". Descartó por ahora el estado de emergencia, aunque dijo que no es "un tabú" si la situación se degrada. Los toques de queda de 23 a 6 siguen en París, Lyon y otras ciudades.
Una lectura
El gobierno cedió en cifras concretas, pero el punto más simbólico, Parcoursup, se resolverá recién en 2028, y los propios sindicatos relativizan los cambios inmediatos. Con las presidenciales previstas para la primavera europea y una agenda de huelgas convergentes, queda por ver si el debate del miércoles y las movilizaciones de fin de mes separan el conflicto estudiantil del resto del malestar social o lo fortalecen.