Georgia busca prohibir a los cuatro partidos opositores con representación parlamentaria
El oficialismo Sueño Georgiano impulsó ante el Tribunal Constitucional un proceso contra todas las fuerzas que superaron el umbral del 5% en 2024. El primer ministro lo presenta como la construcción de un "sistema democrático sano".

Esta semana comenzó en Georgia un proceso de ilegalización contra los cuatro partidos opositores que superaron el umbral del 5% para entrar al Parlamento en las elecciones de otoño de 2024, pese a las manipulaciones atribuidas al gobierno. La demanda fue presentada por el partido gobernante, Sueño Georgiano, del multimillonario Bidzina Ivanishvili, considerado el gobernante de facto del país.
Según el primer ministro, Irakli Kobajidze, el objetivo es un "sistema democrático sano". Hace un año, cuando se anunció el proceso, había dicho que los opositores incitan al "radicalismo y la polarización" y que no tienen "lugar en las elecciones". En verano agregó que los comicios previstos dentro de dos años se harán sin "agentes" extranjeros.
Las acusaciones
El informe de una comisión parlamentaria es la base oficial de la demanda ante el Tribunal Constitucional. Al partido del expresidente encarcelado Mijeil Saakashvili, el Movimiento Nacional Unido, le atribuye haber provocado la invasión rusa de 2008 y, con ello, un delito contra la integridad territorial. También lo acusa de graves violaciones de derechos humanos durante su gobierno. Tras la victoria de Sueño Georgiano, que Saakashvili y su entorno reconocieron, el Movimiento y sus "satélites" (las demás fuerzas opositoras) habrían intentado derribar el orden político, según el oficialismo.
Varios dirigentes opositores cumplieron ya penas breves de cárcel por negarse a declarar ante esa comisión. Contra los líderes de todos los partidos importantes hay causas penales con riesgo de largas condenas, y algunos están presos. El exprimer ministro Giorgi Gajaria, hoy en la oposición, vive exiliado en Berlín; a comienzos de 2025 fue golpeado en Georgia, y entre los agresores había políticos de Sueño Georgiano.
Un tribunal cuestionado
El caso se tramita en el Tribunal Constitucional, en Batumi, cuyos siete jueces actuales son vistos como afines al gobierno. La semana pasada renunció una jueza después de que sus colegas rechazaran su pedido de recusación: había sido diputada de Sueño Georgiano y consideraba que el público no la vería como imparcial. Kobajidze también sostuvo que no había fundamento para ese pedido.
Ana Buchukuri, abogada del partido "Para Georgia" de Gajaria, dijo al diario FAZ que la primera audiencia, el miércoles, probó "que los jueces de este tribunal no deciden nada y están sujetos a control externo". Todos los planteos de la oposición fueron rechazados. Según Buchukuri, ningún partido sabe qué acusaciones apuntan a cuál. "Para Georgia" había pedido separar su caso: fue el único que en otoño pasado abandonó el boicot parlamentario y volvió a las sesiones, y recién en septiembre se lo sumó al proceso.
El contexto europeo
Georgia tiene un acuerdo de asociación con la UE desde 2014 y es formalmente candidata. El gobierno pidió la adhesión en marzo de 2022, poco después de la invasión rusa a Ucrania, pero en otoño de 2024, tras las críticas europeas a la represión de la oposición, la sociedad civil y los medios, Kobajidze declaró el proceso "congelado". Siguieron meses de protestas masivas, reprimidas con violencia. Ivanishvili, que hizo fortuna en Rusia en los años noventa, habla de un supuesto "partido global de la guerra" que habría tomado el poder en la UE y la OTAN.
Lo que está en juego
El gobierno anunció además que podría ir contra partidos opositores pequeños si ganan influencia, y desde el año pasado rige una ley que permite vetar políticamente a personas que actuaron en partidos prohibidos. Si el tribunal da lugar a la demanda, algo que casi nadie pone en duda, Georgia llegaría a las elecciones de 2028 sin oposición parlamentaria organizada. Queda por ver cómo reaccionará la UE, con la que el país mantiene un vínculo cada vez más tenso, y si las calles volverán a movilizarse.
Archivada en