Israel vota con alta participación y Netanyahu en juego
Más de 7,3 millones de israelíes están habilitados para elegir la Knesset. En tres horas votó casi el 16,7%, y la participación árabe puede ser clave para la oposición.

Israel celebra este martes elecciones parlamentarias. Los cerca de 12.000 locales de votación abrieron a las 7 de la mañana, hora local, y en las primeras tres horas votó casi el 16,7% del padrón, según el seguimiento del diario Frankfurter Allgemeine. Los locales cierran a las 22 en Argentina...
Se corrige: los locales cierran a las 21 de Alemania, y de inmediato se conocerán las primeras proyecciones basadas en encuestas a boca de urna. Un resultado preliminar confiable se espera recién para la noche o la mañana siguiente.
Qué se vota
Están habilitados más de 7,3 millones de israelíes, y unos 640.000 votan por primera vez. También pueden hacerlo cientos de miles de colonos que viven en los territorios palestinos ocupados, mientras que a los palestinos que viven allí se les niega ese derecho. Los votantes residentes en el exterior tuvieron que regresar al país para participar.
Unas tres docenas de partidos compiten por los 120 escaños de la Knesset, pero la mayoría probablemente no supere el umbral del 3,25%. Solo alrededor de una docena tiene chances reales de entrar. En juego está si el primer ministro, Benjamin Netanyahu, logra mantenerse en el poder o si la oposición, posiblemente encabezada por el exjefe del Estado Mayor Gadi Eisenkot, desplaza a la coalición ultraortodoxa y de derecha nacionalista.
El factor de la participación
Se espera una participación notablemente mayor entre los ciudadanos palestinos de Israel, alrededor del 21% de la población. Podría favorecer a la oposición por dos vías: votan mayoritariamente a partidos opositores y, con más votantes, los partidos necesitan más votos para pasar el umbral. Varios partidos del bloque de Netanyahu aparecían en los sondeos cerca de ese límite, por encima o por debajo.
Netanyahu ya intentó otras veces movilizar a sus seguidores alegando una alta participación árabe. Este martes, el ministro de Finanzas y de Asentamientos, Bezalel Smotrich, del Sionismo Religioso, dijo: "La alta participación es resultado de una participación inusualmente alta en el sector árabe y en los bastiones de la izquierda", y advirtió que partidos de derecha como el suyo podrían quedar fuera de la Knesset. Desde el oficialismo también se difundió el rumor de posible fraude en localidades palestinas: a mediados de octubre, Netanyahu y Smotrich anunciaron el envío de unos 2.000 "observadores" a esos locales, algo que dirigentes opositores consideraron un intento de intimidación.
Tensión con el Ejército
Según el canal 12, hubo un cruce en las últimas 24 horas entre Netanyahu y el jefe del Estado Mayor, Eyal Zamir, tras una instrucción de la cúpula política sobre una acción que podría derivar rápido en un enfrentamiento con Irán. Zamir habría pedido una conversación a fondo y autorizaciones válidas firmadas por Netanyahu. El canal dio datos solo generales, probablemente por la censura militar. Zamir había dicho que el objetivo del Ejército es permitir "elecciones democráticas sin injerencia externa" y que no se dejará "arrastrar a provocaciones".
Netanyahu rechazó el informe y dijo en el canal 14 que "alguien intenta atizar un conflicto"; agregó que la dirigencia iraní "intenta interferir en las elecciones para derrocarme". Eisenkot, del partido Yashar, afirmó que no permitirá que el Ejército sea "un instrumento en la lucha de Netanyahu por sobrevivir".
Otros frentes
En Hebrón, en Cisjordania, la municipalidad informó que 3.189 personas debieron abandonar sus casas desde el viernes, entre ellas más de 200 niños pequeños. El operativo siguió al ataque de dos palestinos armados que mataron a dos soldados israelíes cerca de la ciudad; los atacantes fueron abatidos. El Ejército dijo haber detenido a 40 personas y registrado más de 400 sitios. Además, una comisión de la ONU acusó a Israel de crímenes de lesa humanidad en Cisjordania.
Por su parte, Arabia Saudita, Turquía y Pakistán, socios del pacto de defensa firmado en agosto, enviaron representantes a Teherán en su primera visita conjunta. El presidente iraní, Masud Pezeshkian, llamó a la "unidad regional".
Una lectura
La elección combina una disputa interna ajustada con un entorno de guerra regional. La participación puede decidir qué partidos superan el umbral, y por eso la movilización y las denuncias de fraude sin pruebas presentadas son parte de la pelea. Queda abierto qué instrucción motivó el cruce con el Ejército y si la tensión con Irán se reaviva después del escrutinio.
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