La policía británica conocía las acusaciones contra el padre de Meghan Markle y no avisó al exterior
Scotland Yard admitió que recibió en 2019 una carta con denuncias de abuso contra Thomas Markle y no la compartió con autoridades extranjeras. La duquesa dice que también la recibió.

La policía británica sabía de las acusaciones de pedofilia contra el padre de Meghan Markle, pero "no pasó la información a las autoridades extranjeras". Así lo reveló el Telegraph, que dice haber leído la carta que Roslyn Loveless, primera esposa de Thomas Markle y madre de Thomas Jr. y Samantha Markle, había entregado a la Policía Metropolitana de Londres.
Según el diario, la duquesa de Sussex quedó "perturbada y frustrada" después de que la Met admitiera que no dio curso a lo que decía la carta, que acusaba a Markle de pedofilia y abusos sexuales.
Qué decía la carta
Markle se casó con Loveless en 1964 y se separó en 1975; cuatro años después se casó con la madre de Meghan. En la carta, fechada en 2019, Loveless contó que él se mudó a Filipinas y Tailandia, dejando Estados Unidos, "porque allí los de doce años son legales". Markle declaró que nunca tuvo relaciones sexuales con menores de 18 años.
El viernes 23 de octubre la historia se reabrió cuando Thomas Jr. denunció que su padre tiene material pedopornográfico escondido en cajas con fotos y recuerdos familiares. La policía de Filipinas, según el artículo, se mostró dispuesta a incautar computadoras y otras pruebas en la casa de Cebú. Meghan respondió con un comunicado en el que se dijo "muy angustiada" y pensó "en cada niño ofendido".
La carta y el rol de la policía
En ese comunicado, Meghan afirmó: "Una carta enviada a la Policía Metropolitana, a la familia real y a su Protección Especial me fue reenviada también a mí". Agregó: "Había acusaciones preocupantes e inquietantes contra mi padre y me aseguraron que serían investigadas". Según el Sun, la carta también llegó al Fixated Threat Assessment Centre, la unidad de la Met que se ocupa de personas que representan una amenaza para miembros de la realeza y políticos.
Scotland Yard reconoció que recibió una carta "con una serie de afirmaciones sobre presuntos ilícitos" cometidos fuera de su jurisdicción, y que no la compartió con ninguna autoridad extranjera. La fuerza evalúa si se autodenuncia ante el organismo de control por el manejo de la misiva.
Una discrepancia de fechas
El New York Post informó que la carta se envió en 2019 y no en 2018, como había dicho Meghan. Su equipo explicó que la duquesa "está haciendo lo mejor posible para recordar la cronología precisa de hechos que no fueron anotados en un diario", y que "cualquier discrepancia de unos meses es una consecuencia comprensible del paso del tiempo".
Markle siempre negó las acusaciones: "Nunca habría podido hacer lo que se me acusa. Es la peor acusación que se me puede hacer", dijo. Loveless, en una entrevista tras el nacimiento de Archie, lo había llamado "un padre terrible" y dijo que debería "estarle prohibido ver a su nieto". Según la BBC, Meghan cortó el contacto con su padre el año pasado, cuando él, internado y con una pierna amputada, pedía ver a sus nietos. Markle nunca conoció al príncipe Harry ni vio a Archie y Lilibet.
Preguntas abiertas
El caso deja un problema institucional: una denuncia sobre hechos presuntamente cometidos en el exterior circuló por la Met, la realeza y su equipo de seguridad sin que, según la propia policía, llegara a ninguna autoridad extranjera. Falta saber si la Met se autodenunciará, qué hará la policía filipina con las pruebas y cómo se aclara la cronología de la carta. Las acusaciones contra Markle siguen siendo eso: acusaciones que él niega.
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