Matan a un enfermero que atendía una alerta de ébola en el Congo
El ataque ocurrió en Bafwasende, en el este del país, y dejó además a un trabajador de la salud gravemente herido. La violencia contra los equipos de respuesta complica el control de un brote que ya causó más de 4.700 muertes.

Un enfermero murió y otro profesional de la salud resultó gravemente herido tras ser atacados mientras respondían a una alerta de ébola en la República Democrática del Congo, según informó la Organización Mundial de la Salud (OMS). El hecho ocurrió el sábado 24 de octubre en la ciudad de Bafwasende, en la provincia de Tshopo, en el este del país.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, lo comunicó en una publicación en X. "Todos aquellos que trabajan para proteger a las comunidades contra esta enfermedad mortal deben poder trabajar con dignidad y seguridad. La atención de la salud debe protegerse siempre", afirmó. El director regional de la OMS para África, Mohamed Yakub Janabi, también condenó el ataque: "La desinformación y el miedo nunca deben alimentar la violencia", dijo. Las autoridades locales todavía no se pronunciaron sobre el episodio ni sobre los sospechosos.
Un brote en expansión
Según los datos más recientes del Ministerio de Salud congoleño, desde que el brote comenzó, en mayo, se registraron más de 9.800 casos, con más de 4.700 muertes. Es el más mortal de la historia del país y, de acuerdo con las autoridades, el de mayor crecimiento en el mundo.
Una serie de agresiones
El de Bafwasende es el último de varios ataques contra personal sanitario y equipos de respuesta. El mes pasado, un político congoleño fue golpeado hasta la muerte en Kivu del Norte después de defender públicamente la respuesta oficial; en un programa de radio pedía a la población cumplir las medidas, en especial el distanciamiento social y el lavado de manos. En mayo, al comienzo del brote, vecinos furiosos incendiaron dos carpas en puestos de salud, en ataques separados ocurridos en una misma semana.
Quienes están en la primera línea indicaron además que integrantes de distintos equipos fueron retenidos en cautiverio en algunas zonas de salud y que los equipos a cargo de entierros seguros y dignos recibieron amenazas.
Desconfianza y resistencia
Las autoridades lanzaron una estrategia centrada en las aldeas, que encontró resistencia de parte de los habitantes, algunos de los cuales consideran que el ébola es un engaño. Existe una desconfianza extendida hacia el gobierno por su manejo de brotes anteriores y por la corrupción crónica. Los equipos de respuesta sostienen que ese escepticismo dificulta el trabajo con las comunidades, incluso en zonas remotas y nuevos focos de contagio que ya sufren escasez de insumos médicos y de personal.
Una lectura
Los hechos muestran un círculo difícil de romper: la desinformación y la desconfianza alimentan la violencia, y esta debilita la respuesta en zonas que ya cuentan con pocos recursos. Quedan abiertas las circunstancias del ataque en Bafwasende y la reacción de las autoridades. También habrá que ver si la estrategia basada en las aldeas logra ganar la confianza de las comunidades mientras el brote sigue creciendo.
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