Portugal debate el presupuesto en medio de protestas por la vivienda
El Parlamento comenzó a discutir el gasto del gobierno de centroderecha para 2027, mientras una nueva marcha reclama medidas frente a una crisis habitacional que no da señales de ceder.
El Parlamento de Portugal comenzó este martes el debate del plan de gastos del gobierno de centroderecha para el año próximo. Más tarde estaba prevista una nueva manifestación frente al edificio legislativo, en el centro de Lisboa, para exigir más acción contra una crisis de vivienda prolongada y cada vez más profunda.
Protestas con eco de España
Las movilizaciones de las últimas semanas, algunas realizadas en plazas del centro de Lisboa y disueltas por la policía con bastones y perros, siguieron el ejemplo de las protestas que comenzaron el mes pasado en la vecina España por el mismo problema. El sábado 24 de octubre, manifestantes instalaron carpas para pasar la noche tras una marcha por la vivienda accesible.
El presidente António José Seguro, cuyo rol es mayormente ceremonial pero con influencia política, convocó al Consejo de Estado, un órgano asesor, para una reunión la semana próxima en la que se tratarán las protestas. Esta ola de malestar social atraviesa buena parte de Europa en este otoño.
Precios en alza
Un informe de la Unión Europea publicado a fines del año pasado indicó que los costos de vivienda en Europa aumentaron en promedio 60,5% entre 2015 y 2025. Portugal registró el tercer mayor incremento, 147%, detrás de Hungría y Lituania.
No hay señales de desaceleración: según el Instituto Nacional de Estadística, entre el primer trimestre del año pasado y el primero de 2026 los precios subieron casi 20%. Los alquileres acumulan una suba de 68% desde 2020, de acuerdo con el gobierno.
Compradores extranjeros y fondos de inversión empujaron los valores al adquirir propiedades, incluso edificios deteriorados. El clima, la costa, la llegada de nómades digitales, trabajadores remotos y jubilados, y el auge del turismo, que llevó a convertir muchos departamentos céntricos en alquileres temporarios, completan el cuadro. Los residentes dicen que los expulsa el mercado: los jóvenes no logran comprar y los padres ven a sus hijos mudarse lejos para encontrar casa. Al mismo tiempo, algunos portugueses obtuvieron ganancias considerables al vender sus viviendas.
La respuesta oficial
El gobierno bajó impuestos a la obra nueva, restringió los alquileres de corta duración y prometió construir 145.000 viviendas, aunque admite que los efectos no serán inmediatos. Además, los fondos para infraestructura serán más escasos en 2027, porque este año termina el financiamiento del programa europeo de recuperación pospandemia.
Portugal no vio la violencia, los incendios y los saqueos de otros países europeos, pero los manifestantes se quejaron de un accionar policial excesivo al retirar las carpas de las plazas. Las autoridades evalúan si el uso de bastones y perros fue desmedido.
Una lectura
El debate presupuestario coincide con un reclamo que se acelera y con un recorte previsible de fondos europeos, justo cuando el gobierno reconoce que sus medidas tardarán en notarse. Quedan abiertas dos cuestiones: qué saldrá de la reunión del Consejo de Estado y si la evaluación sobre la actuación policial altera el clima de las protestas.