Saltar al contenido

Martes 27 de octubre de 2026

Rabat se renueva para el Mundial 2030 y desplaza a sus vecinos

La capital de Marruecos, poco visitada por los turistas, se llena de obras y hoteles de lujo mientras demuele barrios enteros. Un tercio de los menores de 30 años está sin trabajo.

Redacción

· 3 min de lectura

Rabat se renueva para el Mundial 2030 y desplaza a sus vecinos
Imagen · Frankfurter Allgemeine

Rabat, la capital de Marruecos, suele quedar fuera del circuito turístico, pero se prepara para el Mundial de fútbol de 2030 con una transformación a gran escala. Parques nuevos, estacionamientos, hoteles y un teatro recién terminado cambian la ciudad, y parte de esa renovación se hace a costa de sus habitantes.

Una ciudad de superlativos

Residencia del rey Mohamed VI, que gobierna desde hace 27 años, Rabat exhibe récords por todas partes. Por allí pasa el Al Boraq, el tren más rápido de África, que une Tánger y Casablanca a 320 kilómetros por hora en poco más de dos horas. Tiene la Grande Piscine, la pileta al aire libre más grande del continente, con 17.000 metros cuadrados de agua frente al mar y una entrada que cuesta el equivalente a un euro. También el Grand Théâtre, único edificio de África diseñado por Zaha Hadid y el mayor complejo teatral del continente, y el festival Mawazine, con más de dos millones de asistentes.

No todo récord resiste el chequeo: la Torre Mohamed VI, de 250 metros, no es el rascacielos más alto de África, ya que el Iconic Tower de El Cairo la supera con holgura. En esa torre abrió en mayo el hotel Waldorf Astoria Rabat-Salé, con noches desde 700 euros y, en el piso 33, un restaurante del chef Alain Ducasse.

Dos Marruecos

El contraste con la situación social es marcado. En julio, decenas de miles de personas intentaron llegar a la UE a través de la exclave española de Ceuta. La escritora Leïla Slimani escribió en FAZ: «Dos Marruecos viven uno al lado del otro, sin mirarse: uno que exporta autos y será anfitrión del Mundial de 2030, y otro que se siente humillado y relegado».

Alrededor de un tercio de los menores de 30 años no tiene empleo, mientras inversores de Emiratos Árabes y Qatar construyen hoteles y complejos residenciales. Vecinos cuentan que en los años 90 se vivía en casillas de chapa en la zona donde hoy se alza la torre.

Turismo y demoliciones

En 2025 Marruecos recibió algo más de 18 millones de visitantes, aunque la cifra incluye a los marroquíes que viven en el exterior; se estima que los turistas reales rondan los 10 millones. Rabat no figura entre las cinco ciudades más elegidas: los alemanes van a Agadir o Marrakech, los surfistas a Essaouira o Taghazout y los empresarios a Casablanca. Desde abril de 2026 hay vuelos directos de Ryanair desde varias ciudades alemanas.

La medina, del siglo XVII, es Patrimonio de la Humanidad desde 2012. Sin embargo, se derriban barrios antiguos, como las casas bajas de piedra del Quartier de l'Océan, frente al Atlántico, donde se levanta una nueva zona de lujo junto al mar. Según el cronista, hay mucho enojo, en voz baja, con el gobierno municipal, junto con orgullo por el país. También se ven playas cubiertas de basura donde jóvenes hacen asados; el autor da por hecho que para el Mundial serán desplazados.

Lectura

La Rabat tranquila, limpia y sin multitudes que hoy resulta su atractivo puede perderlo con la renovación. La tensión entre el Marruecos de las inversiones y el de los desempleados, y el destino de quienes pierden sus barrios, quedan como lo que conviene seguir de cara a 2030. No se precisó cuántas familias fueron desplazadas ni qué alternativas se les ofrecen.

Archivada en

Fuente de esta nota