Trump impulsaría a Orbán como sucesor de Guterres en la ONU
Según el Wall Street Journal, el gobierno estadounidense alentó al ex primer ministro húngaro a postularse para secretario general. La búsqueda sigue sin candidato con apoyo suficiente.

El gobierno de Donald Trump se pronunció a favor de Viktor Orbán, ex primer ministro de Hungría, como sucesor de António Guterres al frente de las Naciones Unidas. Lo publicó el Wall Street Journal en un editorial: según el diario, fuentes de tres Estados miembros de la ONU confirmaron que Washington alentó a Orbán a presentar su candidatura.
El diario citó además a un funcionario del Departamento de Estado, que admitió que la idea suena, en principio, disparatada. Sin embargo, según el artículo, Rusia y China se expresaron de manera favorable. Francia y Reino Unido, cuya postura no está clara, podrían vetar la candidatura como miembros permanentes del Consejo de Seguridad, aunque ambos recurren pocas veces a ese poder.
De aliado de Trump a candidato improbable
Trump había apoyado a Orbán en las elecciones parlamentarias de la primavera. El vicepresidente J.D. Vance viajó a Budapest para respaldarlo en la campaña. Pese a eso, Orbán perdió tras 16 años en el poder y fue reemplazado por Péter Magyar. En Bruselas y Berlín lo recibieron con alivio: Orbán, que buscó construir una "democracia iliberal", fue durante años un freno dentro de la Unión Europea, en especial por haber bloqueado reiteradamente las sanciones a Rusia por la guerra en Ucrania. Resulta difícil imaginar que el nuevo gobierno húngaro o la mayoría de los países de la UE apoyen su candidatura.
Una sucesión sin definiciones
El segundo y último mandato de Guterres termina a fin de año. Tras varias votaciones de prueba en el Consejo de Seguridad, diplomáticos alemanes en Nueva York señalaron que ninguno de los candidatos convence y que esperan nuevas postulaciones.
A mediados de octubre se hizo la sexta votación de prueba. Por primera vez, los miembros permanentes usaron boletas de colores que dejan a la vista un eventual veto. Ningún candidato reunió el apoyo necesario. Rebeca Grynspan, ex vicepresidenta de Costa Rica, obtuvo más votos, pero dos miembros permanentes se pronunciaron en su contra. Lo mismo ocurrió con el argentino Rafael Grossi, director del Organismo Internacional de Energía Atómica, y con Carolyn Rodrigues-Birkett, ex canciller de Guyana. Los Emiratos Árabes Unidos nominaron más tarde a la diplomática Lana Nusseibeh.
Una lectura
La señal de Washington, de confirmarse, apunta menos a una candidatura viable que a la dificultad de acordar un nombre con el reloj corriendo. Queda abierto si Orbán acepta postularse y qué harían Francia y Reino Unido, cuya posición no se conoce. También si el respaldo atribuido a Moscú y Pekín se traduce en votos concretos en las próximas rondas.
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