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Martes 27 de octubre de 2026

Un jefe de UBS ve en las acciones británicas un refugio barato

Según el responsable de HOLT en UBS Investment Bank, las valuaciones de las empresas cotizadas en Londres son hoy las más atractivas del G10. Su argumento: poca exposición tecnológica y negocios rentables en un mundo más incierto.

Redacción

· 3 min de lectura

Un jefe de UBS ve en las acciones británicas un refugio barato
Imagen · Financial Times

En una columna de opinión publicada en el Financial Times, el responsable de HOLT en UBS Investment Bank sostiene que las acciones británicas, descartadas con facilidad por sus problemas, ofrecen hoy oportunidades de compra. Su planteo es que el mercado de Londres cotiza con un nivel de pesimismo que no se corresponde con la calidad de buena parte de sus empresas.

Los problemas de fondo

El autor admite los puntos débiles: la inversión de capital se debilitó desde el Brexit, las expectativas de inflación son más altas que en otros mercados desarrollados y pocas compañías ofrecen exposición a la inteligencia artificial. Más cerca en el tiempo se sumaron la incertidumbre fiscal y la preocupación por el peso de la deuda pública.

Las adquisiciones y las salidas de la bolsa, además, redujeron el universo invertible. En 2012, el mercado británico representaba una cuarta parte de la capitalización bursátil europea; en 2021 había caído al 10%, y hoy está apenas por encima. En 2015, el Reino Unido tenía 180 empresas de alta rentabilidad sostenida; esa cifra se redujo a la mitad, mientras que en el resto de Europa el grupo comparable pasó de 250 a 300.

Por qué, según el autor, igual conviene mirar

Según su análisis, las valuaciones británicas son las más atractivas del G10. El mercado cotiza a múltiplos de flujo de caja libre menores que el francés, pese a que la incertidumbre económica es menor. Las acciones financieras, muy expuestas al mercado interno, operan con el mayor descuento frente a sus pares europeos en 30 años, medido por flujo de caja libre. El sector financiero explica el 29% de la rentabilidad agregada de las empresas británicas.

Sobre la deuda, afirma que no alcanza para explicar el descuento: las tasas nominales a 10 años son altas, pero las reales son más bajas que las de Estados Unidos, Francia e Italia. Eso sugiere, a su juicio, que los rendimientos reflejan más las expectativas de inflación que dudas sobre la credibilidad del plan frente a la deuda.

Poca tecnología, más resguardo

La escasa presencia tecnológica, hasta ahora una debilidad, pasaría a ser una cobertura frente a la volatilidad de las tecnológicas globales, en un momento en que el mercado cuestiona la economía de algunas grandes inversiones en infraestructura de IA. La tecnología explica menos del 1% de la rentabilidad de las empresas británicas, frente al 6% en el resto de Europa y el 25% en Estados Unidos. Desde 1998, según el autor, el Reino Unido fue la región de mejor desempeño cuando la tecnología rinde mal.

Además, en todos los sectores salvo salud y servicios públicos, la empresa británica mediana obtiene un mayor retorno de flujo de caja sobre la inversión que su par europea, algo atribuido a una asignación de capital más eficiente y no a mayores márgenes. Las de retornos más altos y persistentes, sobre todo de consumo e industria, están más diversificadas internacionalmente. Aun así, muchas ya no gozan de las primas de valuación anteriores.

Bancos, minoristas de alimentos y telecomunicaciones registran revisiones al alza en las previsiones de ganancias, apoyadas en mejores indicadores económicos. El autor suma la reciente mejora del FMI en su proyección de crecimiento británico para este año.

Una lectura

Se trata de la tesis de un gestor con una postura definida, no de un consenso. Sus propios datos muestran que el mercado se achicó y que el grupo de empresas de excelencia se redujo, lo que limita el margen de elección. Queda por ver si las revisiones de ganancias se sostienen y si la incertidumbre fiscal vuelve a pesar sobre los precios. También, si un eventual retroceso de las tecnológicas globales confirma el papel de refugio que se le atribuye a Londres.

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